El economista Peter Schiff advierte que Estados Unidos enfrentará una crisis financiera más grave que la de 2008, pero esta vez no será global, principalmente debido a la pérdida de confianza causada por las políticas económicas de Trump. Mientras tanto, los inversores temen una disminución en la demanda de bonos del Tesoro de EE. UU. y recomiendan diversificar las inversiones, especialmente aumentando la asignación en oro. El CEO de BlackRock señala que el mundo enfrenta una profunda crisis de confianza en las instituciones.