> Desde la observación de la industria de la cadena de bloques
2026 está a punto de convertirse en un punto de inflexión en la historia de los activos criptográficos. Después de 15 años de alta volatilidad y especulación con dinero caliente, este mercado está experimentando una transformación fundamental: de un impulso impulsado por el sentimiento minorista a uno impulsado por capital institucional.
¿Por qué 2026 merece atención?
Se están formando dos grandes motores clave:
Primero, el entorno macroeconómico ha brindado una excelente oportunidad de entrada para los activos criptográficos. La alta deuda del Tesoro de EE. UU., la presión a la devaluación del dólar y la búsqueda global de medios confiables de almacenamiento de valor. Bitcoin y Ethereum, con su oferta limitada, alta transparencia y características completamente programables, están convirtiéndose en opciones para cubrir el riesgo del dólar. Se espera que alrededor de marzo de 2026, se extraerá la vigésima milésima moneda de Bitcoin.
En segundo lugar, la claridad regulatoria ha mejorado significativamente. En 2025, el Congreso de EE. UU. aprobó una ley relacionada con las monedas estables, y la SEC eliminó la norma contable SAB 121,