Lo interesante es que muchas personas todavía recuerdan la prosperidad de esa época. Pero pensándolo bien, el mundo de las criptomonedas nunca ha tenido una verdadera fe; en definitiva, es un juego de intereses. A dónde fluye el dinero, la actitud también cambia. Cuando el mercado sube, todos reman en la misma dirección; cuando el mercado cae, cada uno huye por su cuenta. Esto no es nada nuevo, solo es una verdadera representación de la esencia del capital en los ciclos. Cuando se gana dinero, se grita por la fe; cuando se pierde, ya hace tiempo que desaparecieron. Por lo tanto, en lugar de di
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