El David Sachs, quien ocupó el cargo de jefe de políticas de activos virtuales en el gobierno de Trump en Estados Unidos, afirmó que si la Ley CLARITY, actualmente en discusión en el Senado de EE. UU., es aprobada, la banca tradicional y la industria de activos virtuales se fusionarán de manera auténtica. La ley busca poner fin a la disputa de jurisdicción de larga data entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC), que ha sido el mayor desafío regulatorio en el mercado de activos virtuales, estableciendo un marco claro basado en la naturaleza de los activos. Las palabras clave son “definición legal de activos digitales”, “fusión con las finanzas tradicionales” y “reestructuración del mercado”.\n\nDurante años, el mercado de activos virtuales en EE. UU. ha enfrentado obstáculos de incertidumbre regulatoria debido a las discrepancias entre la SEC y la CFTC. Esto ha llevado a muchas empresas a trasladarse a lugares como Singapur y Dubái, y ha limitado la entrada de inversores institucionales. La Ley CLARITY propone un marco segmentado por tipo de activo para eliminar esta opacidad: activos descentralizados como Bitcoin serán regulados como mercancías por la CFTC; los tokens con fines de inversión estarán bajo supervisión de la SEC; y los activos utilitarios que no encajen en estas categorías serán clasificados como “activos accesorios” independientes. Además, la ley reconoce la validez legal de los registros basados en blockchain y reduce los requisitos de capitalización para los bancos que custodien activos virtuales, disminuyendo así la barrera de entrada para los bancos en el mercado.\n\nEl cambio más importante es que, bajo la visión de una “industria integrada”, los bancos podrán participar plenamente en los servicios de activos virtuales. Grandes bancos como JPMorgan y Bank of America obtendrán autorización legal para ofrecer directamente servicios de compra y venta de Bitcoin, custodiar activos digitales de clientes y emitir y gestionar stablecoins. Además, podrán proporcionar liquidez basada en depósitos bancarios a plataformas de finanzas descentralizadas existentes y cobrar intereses, logrando una integración con las finanzas tradicionales. Sachs describe esta ley como “una transformación sin precedentes que rompe las barreras entre la industria de activos virtuales y la banca”.\n\nSin embargo, la discusión sobre los estándares de pago de intereses en stablecoins podría ser un factor de incertidumbre. Las empresas de activos virtuales consideran que pagar intereses es una estrategia clave para atraer usuarios, mientras que la banca ha rechazado esta práctica, considerándola una competencia desleal. Sachs enfatiza que, para que la ley pase, ambas partes deben llegar a un acuerdo de compromiso. Advierte especialmente que, si la ley se estanca, los bancos sujetos a la regulación actual podrían sufrir pérdidas mayores.\n\nTambién se esperan cambios significativos en la estructura del mercado. Standard Chartered predice que, si la ley se aprueba, la entrada de fondos institucionales podría impulsar el precio de Bitcoin a entre 150,000 y 200,000 dólares para finales de 2026. Además, la introducción de productos ETF de principales criptomonedas como Solana y XRP, además de Ethereum, será más clara, acelerando el proceso de institucionalización del mercado de criptomonedas. Se espera que el capital de riesgo y los desarrolladores regresen a EE. UU., fortaleciendo la competitividad de toda la industria blockchain.\n\nNo obstante, también surgen preocupaciones sobre la privacidad y la concentración del poder político. El CTO de la plataforma Komodo, Kadan Stadelmann, criticó: “Los requisitos excesivos de KYC/AML pueden infringir la privacidad, y una regulación estricta podría crear una estructura de monopolio que solo beneficie a unas pocas empresas”. La senadora demócrata Cory Booker advirtió sobre los riesgos políticos: “Si la ley pasa, el presidente tendrá la autoridad para despedir a los comisionados de la SEC y la CFTC, lo que podría dañar la independencia de estas instituciones”.\n\nLa ley entrará en fase de revisión en el Comité de Banca y Agricultura del Senado en enero de 2026, con la meta de que sea firmada por el presidente entre abril y mayo del mismo año. Se sabe que el expresidente Trump ha prometido firmarla, pero la oposición y las negociaciones del Partido Demócrata aún presentan incertidumbres. Si la ley se aprueba según lo previsto, se espera que los detalles de implementación se publiquen gradualmente a partir de la segunda mitad de 2026, y que los servicios de activos virtuales en la banca se pongan en marcha de manera oficial y completa.