La actividad ilícita con criptomonedas alcanzó niveles récord en 2025, en gran parte impulsada por entidades sancionadas y una mayor participación de Estados-nación, según un nuevo informe de Chainalysis. Aunque la escala de flujos ilegales en la cadena aumentó, los analistas destacan que el uso criminal sigue representando menos del 1% del total de la actividad cripto.
Los hallazgos clave del informe incluyen:
Un ejemplo destacado mencionado fue el token respaldado por el rublo de Rusia (A7A5), lanzado a principios de 2025, que procesó más de $93 mil millones en menos de un año en medio de duras sanciones internacionales.
A pesar del marcado aumento en los volúmenes ilícitos, Chainalysis enfatizó que las transacciones legítimas de cripto aún constituyen más del 99% de toda la actividad. En comparación, los sistemas tradicionales fiduciarios siguen dominando las finanzas criminales globales, que representan una proporción mucho mayor de la economía mundial.
En resumen:
El crecimiento en los flujos ilícitos de cripto refleja presión geopolítica y expansión de sanciones, no un colapso del cumplimiento. La cripto sigue siendo mayoritariamente legal, pero su papel como una vía financiera alternativa para actores y Estados sancionados se volvió mucho más visible en 2025.