La expansión de las stablecoins y la necesidad de regulación
Las stablecoins son activos digitales vinculados a monedas fiduciarias, oro, criptomonedas u otros activos de referencia específicos, diseñados para minimizar la volatilidad de su valor. Gracias a su estabilidad de precios, se utilizan en numerosos ámbitos como pagos, transferencias, finanzas descentralizadas, y se han consolidado como infraestructura fundamental de la economía digital global.
Las stablecoins enfrentan diversos problemas regulatorios y de supervisión, como el riesgo de corrida en caso de insuficiencia de reservas, la caída del valor de los activos colaterales, la falta de transparencia en la operación de los emisores, y riesgos de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo. Considerando el entorno internacional, nuestro país también ha llegado al momento de discutir formalmente la legislación sobre stablecoins.
Inadecuación del marco legal nacional y la necesidad de un sistema legal independiente
A nivel nacional, aún no se ha establecido un sistema regulatorio específico para las stablecoins. La actual Ley de Transacciones Financieras Electrónicas, aunque contempla la posibilidad de regular stablecoins vinculadas a monedas fiduciarias, está basada en un sistema de gestión centralizada, lo que dificulta reflejar plenamente las características de descentralización de la blockchain. Además, las stablecoins pueden entrar en conflicto con leyes relacionadas con el control de divisas, la clasificación de valores, y la regulación de la emisión de activos virtuales. Por ello, la creación de una legislación independiente para las stablecoins se considera una vía más adecuada.
En la regulación de las stablecoins, la delimitación del alcance de supervisión es un tema clave. Dado que las stablecoins son esencialmente instrumentos de pago y liquidación que trascienden fronteras, también se discute la posibilidad de incluir en el marco regulatorio la emisión por parte de empresas nacionales de stablecoins en monedas extranjeras no vinculadas al won. Asimismo, la regulación de stablecoins vinculadas al won emitidas en el extranjero es un asunto importante.
Tendencias regulatorias en los principales países
La Ley GENIUS en EE. UU. no solo permite a los bancos emitir stablecoins vinculadas al dólar, sino que también autoriza a instituciones no bancarias a hacerlo, imponiendo estrictas auditorías de reservas y obligaciones de divulgación.
La UE regula mediante la normativa MiCA tanto los tokens de dinero electrónico vinculados a monedas fiduciarias como los tokens de activos, reforzando la supervisión de los “tokens importantes” que cumplen con ciertos umbrales de usuarios y volumen de transacciones.
Singapur ha establecido un sistema regulatorio independiente para stablecoins vinculadas al dólar de Singapur y a monedas G10, diferenciando claramente entre tokens emitidos localmente, considerados “regulados por MAS”, y stablecoins emitidas en el extranjero, que se gestionan bajo el marco existente de tokens de pago digital en circulación.
Hong Kong exige controles previos estrictos tanto en la emisión como en la circulación de stablecoins designadas por la Autoridad Monetaria de Hong Kong.
Estos casos consideran elementos clave como la licencia del emisor, la gestión de reservas, la divulgación y auditoría, y el control del lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, que sirven como referencias importantes para la formulación de la legislación sobre stablecoins en nuestro país.
Recomendaciones políticas
El aspecto central de la legislación nacional sobre stablecoins es definir claramente las condiciones para la autorización de emisores. Los emisores deben contar con suficiente capital propio, liquidez y capacidad de pago, y establecer sistemas de control interno que incluyan la idoneidad de accionistas mayoritarios y altos directivos. Además, deben perfeccionar las capacidades técnicas y los requisitos de declaración y registro necesarios para la cotización en bolsas, circulación y aplicaciones de pagos y liquidaciones.
En particular, todos los profesionales relacionados con stablecoins deben cumplir con obligaciones similares a las de las instituciones financieras en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo. La identificación de clientes, informes de transacciones sospechosas, conservación de registros y verificación en listas de sanciones son imprescindibles. Dado que las transferencias transfronterizas de stablecoins ya son habituales, también es necesario revisar su compatibilidad con la Ley de Transacciones de Divisas.
Las stablecoins tienen el potencial de convertirse en infraestructura clave de la economía digital. En un entorno regulatorio global en rápida evolución, nuestro país también necesita establecer un sistema legal independiente que abarque todo el proceso de emisión, circulación y supervisión de stablecoins, para equilibrar la vitalidad del mercado y la protección de los usuarios.
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[Publicación] La necesidad de establecer un marco regulatorio para las stablecoins y las tendencias legislativas en el extranjero
La expansión de las stablecoins y la necesidad de regulación
Las stablecoins son activos digitales vinculados a monedas fiduciarias, oro, criptomonedas u otros activos de referencia específicos, diseñados para minimizar la volatilidad de su valor. Gracias a su estabilidad de precios, se utilizan en numerosos ámbitos como pagos, transferencias, finanzas descentralizadas, y se han consolidado como infraestructura fundamental de la economía digital global.
Las stablecoins enfrentan diversos problemas regulatorios y de supervisión, como el riesgo de corrida en caso de insuficiencia de reservas, la caída del valor de los activos colaterales, la falta de transparencia en la operación de los emisores, y riesgos de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo. Considerando el entorno internacional, nuestro país también ha llegado al momento de discutir formalmente la legislación sobre stablecoins.
Inadecuación del marco legal nacional y la necesidad de un sistema legal independiente
A nivel nacional, aún no se ha establecido un sistema regulatorio específico para las stablecoins. La actual Ley de Transacciones Financieras Electrónicas, aunque contempla la posibilidad de regular stablecoins vinculadas a monedas fiduciarias, está basada en un sistema de gestión centralizada, lo que dificulta reflejar plenamente las características de descentralización de la blockchain. Además, las stablecoins pueden entrar en conflicto con leyes relacionadas con el control de divisas, la clasificación de valores, y la regulación de la emisión de activos virtuales. Por ello, la creación de una legislación independiente para las stablecoins se considera una vía más adecuada.
En la regulación de las stablecoins, la delimitación del alcance de supervisión es un tema clave. Dado que las stablecoins son esencialmente instrumentos de pago y liquidación que trascienden fronteras, también se discute la posibilidad de incluir en el marco regulatorio la emisión por parte de empresas nacionales de stablecoins en monedas extranjeras no vinculadas al won. Asimismo, la regulación de stablecoins vinculadas al won emitidas en el extranjero es un asunto importante.
Tendencias regulatorias en los principales países
La Ley GENIUS en EE. UU. no solo permite a los bancos emitir stablecoins vinculadas al dólar, sino que también autoriza a instituciones no bancarias a hacerlo, imponiendo estrictas auditorías de reservas y obligaciones de divulgación.
La UE regula mediante la normativa MiCA tanto los tokens de dinero electrónico vinculados a monedas fiduciarias como los tokens de activos, reforzando la supervisión de los “tokens importantes” que cumplen con ciertos umbrales de usuarios y volumen de transacciones.
Singapur ha establecido un sistema regulatorio independiente para stablecoins vinculadas al dólar de Singapur y a monedas G10, diferenciando claramente entre tokens emitidos localmente, considerados “regulados por MAS”, y stablecoins emitidas en el extranjero, que se gestionan bajo el marco existente de tokens de pago digital en circulación.
Hong Kong exige controles previos estrictos tanto en la emisión como en la circulación de stablecoins designadas por la Autoridad Monetaria de Hong Kong.
Estos casos consideran elementos clave como la licencia del emisor, la gestión de reservas, la divulgación y auditoría, y el control del lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, que sirven como referencias importantes para la formulación de la legislación sobre stablecoins en nuestro país.
Recomendaciones políticas
El aspecto central de la legislación nacional sobre stablecoins es definir claramente las condiciones para la autorización de emisores. Los emisores deben contar con suficiente capital propio, liquidez y capacidad de pago, y establecer sistemas de control interno que incluyan la idoneidad de accionistas mayoritarios y altos directivos. Además, deben perfeccionar las capacidades técnicas y los requisitos de declaración y registro necesarios para la cotización en bolsas, circulación y aplicaciones de pagos y liquidaciones.
En particular, todos los profesionales relacionados con stablecoins deben cumplir con obligaciones similares a las de las instituciones financieras en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo. La identificación de clientes, informes de transacciones sospechosas, conservación de registros y verificación en listas de sanciones son imprescindibles. Dado que las transferencias transfronterizas de stablecoins ya son habituales, también es necesario revisar su compatibilidad con la Ley de Transacciones de Divisas.
Las stablecoins tienen el potencial de convertirse en infraestructura clave de la economía digital. En un entorno regulatorio global en rápida evolución, nuestro país también necesita establecer un sistema legal independiente que abarque todo el proceso de emisión, circulación y supervisión de stablecoins, para equilibrar la vitalidad del mercado y la protección de los usuarios.
※ Para detalles completos, consulte el texto completo de la publicación.