Escribir: Huang Wenjing
A medida que nos acercamos a finales de 2025, las grandes corporaciones siguen acelerando la obtención de «licencias»: desde Zodia Custody, la institución de custodia de Standard Chartered, hasta el gigante de pagos Stripe, pasando por Coinbase, Kraken, Circle y otras empresas nativas del sector cripto, que han obtenido licencias clave como MiCA o licencias bancarias en EE. UU.
Sin embargo, «obtener la licencia» es solo el punto de partida, no el destino final. La licencia no solo otorga acceso, sino también una responsabilidad de cumplimiento a largo plazo. En un entorno regulatorio cada vez más estricto, si las instituciones con licencia no cumplen continuamente con sus obligaciones, la licencia en su poder puede convertirse en una «justificación legítima» para sanciones regulatorias.
Al revisar el caso de Binance, con un acuerdo de 4,3 mil millones de dólares, y las sanciones a Binance TR en Turquía, el núcleo de las acusaciones regulatorias apunta a una misma deficiencia: la falta de un mecanismo efectivo para reportar transacciones sospechosas. STR y SAR — estas siglas que hacen que los oficiales de cumplimiento se tensen — no son solo formularios para rellenar.
¿Pero qué lógica regulatoria y riesgos prácticos se esconden tras ellas? Este artículo, partiendo de la práctica legal, te ofrecerá un análisis profundo.
Clarificación de conceptos: Diferencias entre STR y SAR
Estos términos suelen usarse indistintamente en la industria, pero en diferentes sistemas legales y regulatorios tienen enfoques claramente diferenciados.
STR(Suspicious Transaction Report) (Informe de Transacción Sospechosa) es común en Hong Kong, Singapur, Dubái y otras regiones influenciadas por el derecho anglosajón. Se centra en si las transacciones ya realizadas son sospechosas.
Ejemplo: Cuando un sistema detecta que una cuenta realiza frecuentes movimientos de entrada y salida en un corto período, y que las rutas de fondos involucran direcciones de alto riesgo (como mezcladores o la dark web), se debe presentar un STR para esa transacción específica.
SAR(Suspicious Activity Report) (Informe de Actividad Sospechosa) en algunas jurisdicciones (como el sistema FinCEN en EE. UU.) enfatiza la sospecha sobre la conducta en sí, incluso sin que haya ocurrido una transacción concreta. El caso de Binance anteriormente involucró este concepto.
Ejemplo: Si un usuario prueba repetidamente los límites de verificación de identidad (KYC), cambia frecuentemente de IP para evadir restricciones regionales, o consulta de manera exploratoria si puede transferir fondos a una región restringida, esto puede activar la obligación de reportar SAR.
Mankiw advierte: usar el sistema basado en STR no significa que solo se analicen los flujos transaccionales. En realidad, todos los sistemas de cumplimiento enfatizan la sustancia sobre la forma. Si solo se presta atención al movimiento de fondos y se ignora la identidad del usuario y su patrón de comportamiento, aún puede haber omisiones en los reportes, generando riesgos de cumplimiento.
Indicadores regulatorios: puntos clave en diferentes sistemas de licencias
En el proceso de expansión en Web3, la elección de la jurisdicción para obtener la licencia implica cumplir con las reglas regulatorias locales. Los enfoques y prioridades varían significativamente:
América del Norte: «Monitoreo integral» de FinCEN
Núcleo regulatorio: Cumplir con la Ley de Secreto Bancario, realizar informes de actividades sospechosas, siguiendo la lógica de «reportar todo lo que sea necesario».
Desafíos clave: El sistema de FinCEN procesa una gran cantidad de reportes y permite compartir datos entre departamentos, exigiendo capacidades avanzadas de monitoreo y reporte. Si la actividad involucra usuarios en EE. UU., se debe cumplir estrictamente.
Mankiw advierte: siempre que la actividad alcance a usuarios estadounidenses, se deben seguir estrictamente las reglas de monitoreo y reporte de actividades sospechosas. La lección del caso Binance muestra que si se detecta riesgo (como sanciones en ciertas regiones) y no se reporta, se considerará una violación intencional con consecuencias graves.
Unión Europea: «Regla de viaje» en profundidad
Núcleo regulatorio: STR debe estar estrechamente vinculado a la Travel Rule, especialmente tras la implementación de la ley MiCA.
Desafíos clave: Cuando un usuario transfiere más de 1000 euros a una wallet no custodiada, la plataforma debe verificar la titularidad de la wallet. Si no puede verificar o detecta riesgos, debe detener la transacción y presentar un reporte sospechoso.
Mankiw advierte: al implementar la Travel Rule y mantener una buena experiencia de usuario, la clave está en cómo integrar los requisitos de reporte de transacciones sospechosas, equilibrando cumplimiento y negocio.
Dubái: Respuesta en 48 horas y responsabilidad «localizada»
Núcleo regulatorio: Enfatiza respuestas rápidas (como reportar en 48 horas) y la función real del oficial de cumplimiento local.
Desafíos clave: Si el MLRO (Money Laundering Reporting Officer) es solo un cargo nominal y la operación real la realiza un equipo en el extranjero, puede perder su cualificación y afectar la licencia.
Mankiw advierte: el cumplimiento puede externalizarse, pero debe ser supervisado por un MLRO local, sin excusas de «problemas del sistema».
Turquía: Enfoque en delitos relacionados con fraude y apuestas
Núcleo regulatorio: Considera a los proveedores de servicios de criptoactivos como instituciones financieras estrictamente reguladas.
Desafíos clave: La regulación se ajusta a las prioridades nacionales (como combatir fraudes y apuestas), exigiendo reportes de transacciones relacionadas, sin importar el monto.
Mankiw advierte: dentro del marco establecido, es importante mantenerse informado sobre cambios regulatorios, mantener comunicación y reforzar la vigilancia y reporte de riesgos específicos.
Punto crítico de la industria: atención a la «declaración defensiva»
En la práctica, muchos profesionales, para evitar responsabilidades, adoptan la costumbre de «reportar más vale que sobre que falte», es decir, reportar cualquier alerta sin discriminar. Esto se denomina «declaración defensiva» y conlleva riesgos importantes.
Las agencias de inteligencia financiera y los reguladores también están formados por profesionales que necesitan procesar información eficientemente. Si una institución presenta numerosos reportes de baja calidad sin pistas útiles, puede atraer la atención de las autoridades, que sospecharán si la configuración del control de riesgos es inadecuada o si el personal de cumplimiento carece de juicio básico.
Por ello, la calidad del reporte es más importante que la cantidad. Reportar en exceso no ayuda a gestionar riesgos y puede revelar deficiencias internas, atrayendo una supervisión más estricta.
Recomendaciones prácticas de Mankiw: ¿cómo construir un sistema de reporte efectivo?
Para equilibrar costos de cumplimiento y seguridad regulatoria, los equipos de cumplimiento en cripto deben centrarse en estos cuatro aspectos clave:
Evitar separar el monitoreo de la actividad en blockchain y en la plataforma solo por costos. La separación reduce la visión global del usuario, afectando la calidad de los STR/SAR. Es imprescindible unificar datos para obtener una vista panorámica del riesgo.
Reglas rígidas generan muchas alertas inútiles, causando «fatiga de alertas» y dejando pasar riesgos reales. Se recomienda crear entornos de prueba internos, revisar periódicamente las reglas y parámetros en función de cambios regulatorios y casos reales, para mantener alertas precisas y efectivas.
Un reporte de calidad no es solo datos, sino contar una historia completa. Debe responder a las 5W1H: quién, qué, cuándo, dónde, por qué sospechoso y cómo se operó. La clave está en el «por qué sospechoso», con lógica coherente, que cumpla con los límites regulatorios y el perfil de riesgo de la institución, demostrando que se ha cumplido con la obligación de «razonable prudencia».
A veces, no reportar requiere documentación detallada. Cuando un alerta es revisada manualmente y se decide no reportar, debe registrarse en el sistema la razón y conservar la evidencia. Esto será clave para futuras auditorías regulatorias y para proteger a la empresa y al personal de cumplimiento.
Con estos cuatro puntos, las instituciones pueden construir un sistema de reporte sólido, efectivo y verificable, controlando costos y asegurando cumplimiento.
Conclusión
El cumplimiento en anti-lavado de dinero no tiene atajos, y no hay lugar para la complacencia bajo la excusa de «el derecho no responsabiliza a todos».
Desde la práctica regulatoria global, las inspecciones en cripto exigen que las instituciones proporcionen datos completos de todas las transacciones y utilicen modelos internos para análisis profundo. La atención a STR/SAR ya no se centra solo en la cantidad o el tiempo de los reportes, sino en si cada transacción «debería reportarse» y «por qué no se reportó».
Comprender la diferencia entre STR y SAR es solo el comienzo. Lo verdaderamente importante es establecer un sistema de monitoreo y reporte que satisfaga las necesidades regulatorias y permita la operación fluida del negocio — esto ya es una obligación para cada institución.