Trump anunció el 3 de enero que las fuerzas militares estadounidenses habían capturado al presidente de Venezuela, Maduro, y publicó fotos de sus manos esposadas y con los ojos vendados. Trump afirmó que Estados Unidos “tomará el control y operará” Venezuela, permitiendo que las compañías petroleras estadounidenses inviertan miles de millones de dólares en la reparación de la infraestructura. Esta operación, que utilizó 150 aviones de combate, ha sido calificada como “el mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial”, generando una fuerte controversia internacional.
Trump publica fotos con los ojos vendados y conmociona a la opinión pública mundial
(Fuente: Truth Social)
Las fotos publicadas por Trump en Truth Social muestran a Maduro siendo escoltado hacia el buque de asalto anfibio “Iwo Jima”, con las manos esposadas y los ojos vendados, causando conmoción global. Este tipo de humillación pública a líderes de países enemigos es extremadamente rara; desde la captura del presidente iraquí Saddam Hussein en 2003, esta es la primera vez que Estados Unidos exhibe de manera tan ostentosa a un líder extranjero capturado.
Luego, Trump publicó otra serie de fotos que muestran a él y otros funcionarios observando en vivo las operaciones contra Venezuela, así como la captura de Maduro y su esposa. Esta estrategia de propaganda tipo “sala de guerra” claramente se inspiró en la operación de 2011 cuando la administración Obama eliminó a Bin Laden, pero con un enfoque más radical y polémico. Las fotos se viralizaron rápidamente en las redes sociales, con partidarios elogiando a Trump por su “firmeza y decisión”, y críticos condenando sus “ambiciones imperialistas”.
Información pública indica que Maduro fue acusado en 2020 en un tribunal federal de EE. UU. por delitos relacionados con “narcoterrorismo”, con la fiscalía acusándolo de transportar grandes cantidades de cocaína a EE. UU. a través del “Cártel del Sol”. Maduro ha negado estas acusaciones durante mucho tiempo. En la conferencia, Trump afirmó que Maduro es “una pieza clave en una vasta red criminal” y que “en breve enfrentará toda la fuerza de la justicia estadounidense, siendo juzgado en territorio estadounidense”. Maduro y su esposa fueron trasladados en helicóptero a un buque en el Caribe, y posteriormente serán llevados a Nueva York para ser juzgados.
Detalles de la operación con 150 aviones revelados
Aproximadamente a las 2 de la madrugada del sábado, ocurrió una explosión en Caracas, con signos de fuego y humo negro en el lugar. El gobierno venezolano afirmó que el ataque también ocurrió en los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Testigos describieron un sonido de explosión muy fuerte y constante, y vieron siluetas de aviones militares estadounidenses en el cielo. El movimiento chavista “Movimiento Bolivariano” afirmó que el ataque causó la muerte de civiles y militares, aunque no dio cifras exactas.
Se reporta que, antes de lanzar esta operación, Trump ya había impuesto bloqueos económicos y ampliado sanciones contra Venezuela, además de realizar más de veinte ataques contra barcos acusados de narcotráfico, causando la muerte de más de 110 personas. Esta escalada gradual de presión militar allanó el camino para la operación de eliminación del liderazgo.
Tres datos clave sobre la operación militar estadounidense
Fuerza aérea sin precedentes: Estados Unidos movilizó más de 150 aviones y fuerzas especiales, siendo la mayor operación militar en América Latina desde que en 1989 derrocó al líder militar panameño Noriega.
Ataque preciso sin bajas: La operación se realizó en la madrugada del sábado, sin que se reportaran bajas o daños en el equipo estadounidense. La fuerza de asalto entró en las instalaciones de Maduro enfrentándose a fuego y respondió con “una fuerza abrumadora”.
Detalles dramáticos de la captura de Maduro: Se informa que Maduro intentó entrar en una casa segura reforzada con acero y no pudo cerrar la puerta a tiempo, siendo controlado en el acto. Este detalle sugiere que la inteligencia estadounidense tenía información precisa sobre su ubicación y medidas de seguridad.
Plan de toma de control del petróleo genera acusaciones de imperialismo
En la conferencia, Trump afirmó claramente que Estados Unidos tomará temporalmente el control de Venezuela y su infraestructura petrolera, diciendo: “Vamos a administrar este país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y prudente”. Enfatizó que EE. UU. permitirá “que las mayores compañías petroleras estadounidenses ingresen a Venezuela, inviertan miles de millones de dólares en reparar la dañada infraestructura petrolera y comiencen a generar ingresos para el país”.
Lo que también generó controversia fue la declaración de Trump sobre los costos. Dijo que la “ocupación no costará ni un centavo a Estados Unidos”, ya que los gastos serán cubiertos por “los fondos que fluyen desde abajo”, es decir, los ingresos petroleros de Venezuela. Esta declaración de saqueo de recursos, en su forma más descarada, sorprendió a los legisladores demócratas y a la comunidad internacional. El senador independiente Bernie Sanders afirmó: “Trump y su gobierno han hablado abiertamente sobre controlar las reservas petroleras de Venezuela, lo cual es un acto descarado de imperialismo”.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, aproximadamente 3,000 millones de barriles, superando a Arabia Saudita. Sin embargo, las sanciones económicas prolongadas y la mala gestión han llevado a que su industria petrolera esté al borde del colapso, con una producción que cayó de 3 millones de barriles diarios en tiempos de Chávez a menos de 700,000 barriles. Si las empresas petroleras estadounidenses entraran, obtendrían enormes beneficios comerciales, pero también tendrían que afrontar inversiones astronómicas para reconstruir la infraestructura.
Trump no especificó cómo gestionaría Venezuela, pero afirmó que “trabajará con un equipo”, señalando al secretario de Estado Pompeo, al secretario de Defensa Hegseth y al presidente del Estado Mayor Conjunto. Pompeo ya contactó con el vicepresidente venezolano Rodríguez, quien, tras la captura de Maduro, “supuestamente juró lealtad”. Trump citó a Rodríguez diciendo: “Todo lo que necesitan, lo haremos”, y agregó que “en realidad no tienen otra opción”.
Las reacciones internacionales se dividieron rápidamente: Rusia, Cuba, Irán y otros aliados criticaron la “violación de soberanía”; el presidente argentino, Fernández, elogió a Venezuela por “recibir libertad”; y el presidente brasileño, Lula, afirmó que esta operación cruzó “una línea roja inaceptable”. En EE. UU., el líder de los senadores demócratas, Schumer, advirtió: “La idea de que Trump gestione Venezuela debería hacer que todos los estadounidenses sientan miedo”.
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Trump revela una foto de Maduro con los ojos cerrados! Estados Unidos toma el control de Venezuela, entrada de gigantes petroleros
Trump anunció el 3 de enero que las fuerzas militares estadounidenses habían capturado al presidente de Venezuela, Maduro, y publicó fotos de sus manos esposadas y con los ojos vendados. Trump afirmó que Estados Unidos “tomará el control y operará” Venezuela, permitiendo que las compañías petroleras estadounidenses inviertan miles de millones de dólares en la reparación de la infraestructura. Esta operación, que utilizó 150 aviones de combate, ha sido calificada como “el mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial”, generando una fuerte controversia internacional.
Trump publica fotos con los ojos vendados y conmociona a la opinión pública mundial
(Fuente: Truth Social)
Las fotos publicadas por Trump en Truth Social muestran a Maduro siendo escoltado hacia el buque de asalto anfibio “Iwo Jima”, con las manos esposadas y los ojos vendados, causando conmoción global. Este tipo de humillación pública a líderes de países enemigos es extremadamente rara; desde la captura del presidente iraquí Saddam Hussein en 2003, esta es la primera vez que Estados Unidos exhibe de manera tan ostentosa a un líder extranjero capturado.
Luego, Trump publicó otra serie de fotos que muestran a él y otros funcionarios observando en vivo las operaciones contra Venezuela, así como la captura de Maduro y su esposa. Esta estrategia de propaganda tipo “sala de guerra” claramente se inspiró en la operación de 2011 cuando la administración Obama eliminó a Bin Laden, pero con un enfoque más radical y polémico. Las fotos se viralizaron rápidamente en las redes sociales, con partidarios elogiando a Trump por su “firmeza y decisión”, y críticos condenando sus “ambiciones imperialistas”.
Información pública indica que Maduro fue acusado en 2020 en un tribunal federal de EE. UU. por delitos relacionados con “narcoterrorismo”, con la fiscalía acusándolo de transportar grandes cantidades de cocaína a EE. UU. a través del “Cártel del Sol”. Maduro ha negado estas acusaciones durante mucho tiempo. En la conferencia, Trump afirmó que Maduro es “una pieza clave en una vasta red criminal” y que “en breve enfrentará toda la fuerza de la justicia estadounidense, siendo juzgado en territorio estadounidense”. Maduro y su esposa fueron trasladados en helicóptero a un buque en el Caribe, y posteriormente serán llevados a Nueva York para ser juzgados.
Detalles de la operación con 150 aviones revelados
Aproximadamente a las 2 de la madrugada del sábado, ocurrió una explosión en Caracas, con signos de fuego y humo negro en el lugar. El gobierno venezolano afirmó que el ataque también ocurrió en los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Testigos describieron un sonido de explosión muy fuerte y constante, y vieron siluetas de aviones militares estadounidenses en el cielo. El movimiento chavista “Movimiento Bolivariano” afirmó que el ataque causó la muerte de civiles y militares, aunque no dio cifras exactas.
Se reporta que, antes de lanzar esta operación, Trump ya había impuesto bloqueos económicos y ampliado sanciones contra Venezuela, además de realizar más de veinte ataques contra barcos acusados de narcotráfico, causando la muerte de más de 110 personas. Esta escalada gradual de presión militar allanó el camino para la operación de eliminación del liderazgo.
Tres datos clave sobre la operación militar estadounidense
Fuerza aérea sin precedentes: Estados Unidos movilizó más de 150 aviones y fuerzas especiales, siendo la mayor operación militar en América Latina desde que en 1989 derrocó al líder militar panameño Noriega.
Ataque preciso sin bajas: La operación se realizó en la madrugada del sábado, sin que se reportaran bajas o daños en el equipo estadounidense. La fuerza de asalto entró en las instalaciones de Maduro enfrentándose a fuego y respondió con “una fuerza abrumadora”.
Detalles dramáticos de la captura de Maduro: Se informa que Maduro intentó entrar en una casa segura reforzada con acero y no pudo cerrar la puerta a tiempo, siendo controlado en el acto. Este detalle sugiere que la inteligencia estadounidense tenía información precisa sobre su ubicación y medidas de seguridad.
Plan de toma de control del petróleo genera acusaciones de imperialismo
En la conferencia, Trump afirmó claramente que Estados Unidos tomará temporalmente el control de Venezuela y su infraestructura petrolera, diciendo: “Vamos a administrar este país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y prudente”. Enfatizó que EE. UU. permitirá “que las mayores compañías petroleras estadounidenses ingresen a Venezuela, inviertan miles de millones de dólares en reparar la dañada infraestructura petrolera y comiencen a generar ingresos para el país”.
Lo que también generó controversia fue la declaración de Trump sobre los costos. Dijo que la “ocupación no costará ni un centavo a Estados Unidos”, ya que los gastos serán cubiertos por “los fondos que fluyen desde abajo”, es decir, los ingresos petroleros de Venezuela. Esta declaración de saqueo de recursos, en su forma más descarada, sorprendió a los legisladores demócratas y a la comunidad internacional. El senador independiente Bernie Sanders afirmó: “Trump y su gobierno han hablado abiertamente sobre controlar las reservas petroleras de Venezuela, lo cual es un acto descarado de imperialismo”.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, aproximadamente 3,000 millones de barriles, superando a Arabia Saudita. Sin embargo, las sanciones económicas prolongadas y la mala gestión han llevado a que su industria petrolera esté al borde del colapso, con una producción que cayó de 3 millones de barriles diarios en tiempos de Chávez a menos de 700,000 barriles. Si las empresas petroleras estadounidenses entraran, obtendrían enormes beneficios comerciales, pero también tendrían que afrontar inversiones astronómicas para reconstruir la infraestructura.
Trump no especificó cómo gestionaría Venezuela, pero afirmó que “trabajará con un equipo”, señalando al secretario de Estado Pompeo, al secretario de Defensa Hegseth y al presidente del Estado Mayor Conjunto. Pompeo ya contactó con el vicepresidente venezolano Rodríguez, quien, tras la captura de Maduro, “supuestamente juró lealtad”. Trump citó a Rodríguez diciendo: “Todo lo que necesitan, lo haremos”, y agregó que “en realidad no tienen otra opción”.
Las reacciones internacionales se dividieron rápidamente: Rusia, Cuba, Irán y otros aliados criticaron la “violación de soberanía”; el presidente argentino, Fernández, elogió a Venezuela por “recibir libertad”; y el presidente brasileño, Lula, afirmó que esta operación cruzó “una línea roja inaceptable”. En EE. UU., el líder de los senadores demócratas, Schumer, advirtió: “La idea de que Trump gestione Venezuela debería hacer que todos los estadounidenses sientan miedo”.