Tengo una regla sencilla para relacionarme con los demás:


Primero, actúo con buena voluntad, dispuesto a dedicar tiempo para ayudarte.
Luego, observo: cuando enfrento algo, ¿tú también extiendes la mano?; cuando hay buenas oportunidades, ¿te acuerdas de mí?
Si tú también eres una persona confiable, entonces nos apoyamos mutuamente, mantenemos una relación a largo plazo.
Si te ayudo y solo sigues pidiendo sin agradecer, eso indica que he elegido mal a la persona, debo detener las pérdidas y dejar de ayudar en el futuro.
Si te ayudo y no agradeces, sino que hablas mal de mí a mis espaldas para dañarme, la solución es simple: bloquear, cortar, y si es necesario, contraatacar.
Conclusión:
Primero, libera buena voluntad y da oportunidades de colaboración; si la relación es igual, profundiza; si no, retírate; si hay traición, contraataca.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado