Los futuros de acciones de EE. UU. están ligeramente negativos en premercado, reflejando un mercado que continúa moviéndose dentro de un rango estrecho cerca de máximos históricos. Sin embargo, los indicadores de sentimiento muestran una historia más cautelosa. El Índice de Miedo y Codicia ha vuelto a caer a la zona de Miedo, y la relación put-call se sitúa en niveles típicamente asociados con una cautela extrema.
Esta divergencia entre precios resistentes y sentimiento frágil se ve reforzada por una capa densa de incertidumbre política y geopolítica. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán han reavivado las discusiones sobre un conflicto más amplio, y los mercados vuelven a asignar una probabilidad no nula a una escalada global. En el frente de la política, las condiciones de liquidez están cambiando, pero no a un ritmo que restablezca la confianza. La flexibilización cuantitativa se ha reanudado, aunque la expansión es medida. Las tasas de política han estado en pausa durante varios meses a pesar de los datos de inflación en desaceleración y las señales débiles del mercado laboral. El resultado es un entorno macro definido menos por convicción y más por duda, un mercado respaldado por liquidez pero limitado por la incertidumbre. Not financial advice
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Los futuros de acciones de EE. UU. están ligeramente negativos en premercado, reflejando un mercado que continúa moviéndose dentro de un rango estrecho cerca de máximos históricos. Sin embargo, los indicadores de sentimiento muestran una historia más cautelosa. El Índice de Miedo y Codicia ha vuelto a caer a la zona de Miedo, y la relación put-call se sitúa en niveles típicamente asociados con una cautela extrema.
Esta divergencia entre precios resistentes y sentimiento frágil se ve reforzada por una capa densa de incertidumbre política y geopolítica. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán han reavivado las discusiones sobre un conflicto más amplio, y los mercados vuelven a asignar una probabilidad no nula a una escalada global.
En el frente de la política, las condiciones de liquidez están cambiando, pero no a un ritmo que restablezca la confianza. La flexibilización cuantitativa se ha reanudado, aunque la expansión es medida. Las tasas de política han estado en pausa durante varios meses a pesar de los datos de inflación en desaceleración y las señales débiles del mercado laboral. El resultado es un entorno macro definido menos por convicción y más por duda, un mercado respaldado por liquidez pero limitado por la incertidumbre.
Not financial advice