La caída de Bitcoin en febrero de 2026: de la ilusión de un "superciclo" a la dura realidad con una reducción del 40%
Una "invierno cripto" inesperado
En 2025, Bitcoin alcanzó un pico superior a 126,000 dólares, y el mercado estaba lleno de narrativas grandilocuentes como el "superciclo de Trump", "reserva estratégica nacional" y "la era del oro digital". Los flujos masivos a través de ETF de contado impulsados por instituciones, y los jugadores con apalancamiento clamando "to the moon". Sin embargo, a finales de enero y principios de febrero de 2026, el precio de Bitcoin se desplomó casi un 40%-50% en pocas semanas, cortando desde su máximo y, en la mañana del 6 de febrero de 2026, ya había caído a la franja de 62,000-64,000 dólares, incluso tocando niveles más bajos en el día. Esta corrección se asemeja a un "invierno cripto" de 2022, pero ocurrió tras la llegada al poder de un gobierno "pro-cripto", lo cual resulta impactante.
¿Por qué fallaron las "buenas noticias"? ¿Por qué Bitcoin no solo no sirvió como refugio, sino que se convirtió en el "chivo expiatorio" de los activos de alto beta? Este artículo analiza las causas de esta caída desde múltiples dimensiones macroeconómicas, institucionales, de apalancamiento, narrativas y técnicas, y ofrece perspectivas sobre el fondo a corto plazo y las implicaciones a largo plazo.
1. Causa macro principal: cambio abrupto en la preferencia por el riesgo, liquidez restringida como factor decisivo El núcleo de esta caída no fue un " cisne negro" interno del mercado cripto, sino la transmisión de una caída sincronizada en los activos de riesgo globales.
Se mantienen señales hawkish de la Reserva Federal: aunque tras la llegada de Trump al poder el mercado esperaba una política monetaria más dovish, la Fed mantiene tasas altas (3.50%-3.75%), y el presidente Powell afirmó que "no hay prisa por reducir tasas". La nueva nominación de Kevin Warsh como presidente de la Fed es vista como un "hawkish de moneda dura", reforzando las expectativas de reducción de balance y endurecimiento. El índice del dólar se recupera, y las preocupaciones de liquidez aumentan. Caída conjunta de activos de riesgo: el Nasdaq, las acciones tecnológicas y el sector de IA cayeron más del 4.8% en la semana, con fuertes pérdidas en las acciones de crecimiento. Bitcoin perdió totalmente su atributo de "oro digital", y en cambio siguió la tendencia de los activos de riesgo. Al mismo tiempo, el oro subió un 11%-24% en el año, y la plata también se recuperó tras un desplome, evidenciando una clara migración de fondos desde las criptomonedas de alto riesgo hacia activos tradicionales de refugio.
La incertidumbre geopolítica amplifica el sentimiento de refugio: tensiones entre EE. UU. e Irán, la captura del presidente de Venezuela, declaraciones de Trump sobre Groenlandia, etc., aumentan la incertidumbre, pero los fondos no fluyen hacia BTC, sino hacia oro y dólares.
Resultado: Bitcoin pasó de ser un "activo antiinflación" a un "activo de riesgo de alto beta", siendo vendido indiscriminadamente en un entorno de aversión al riesgo.
2. Cambio en fondos institucionales: de compras netas en ETF a salidas netas masivas
En 2025, los ETF de Bitcoin de contado fueron el principal motor del aumento de precios, con flujos institucionales por cientos de millones de dólares. Pero en enero y febrero de 2026, la situación cambió drásticamente: Varias jornadas con salidas netas que superaron los 1.5-1.7 mil millones de dólares (algunas con más de 500 millones en un solo día), y productos de gigantes como BlackRock y Fidelity sufrieron rescates significativos. Las instituciones pasaron de ser "compradores netos" a "vendedores netos", con ballenas y tenedores a largo plazo comenzando a reducir posiciones o a realizar cash-out en los niveles bajos. Algunas fondos públicos y de pensiones, mediante exposiciones indirectas a través de empresas como MicroStrategy, sufrieron pérdidas de decenas de millones, generando preocupaciones por una segunda ola de ventas. Tras la pérdida de entusiasmo "en papel" de las instituciones, la situación de los minoristas quedó al descubierto. La "invierno brutal" que se había ocultado ahora se muestra claramente.
3. Espiral de liquidaciones por apalancamiento: acelerador directo de la espiral de muerte
El mercado de contratos con apalancamiento excesivo en posiciones largas se acumuló en exceso, y al romper soportes clave (70k→67k→65k→62k), las liquidaciones en cadena eran inevitables: Las liquidaciones diarias fácilmente superaron los 1-2 mil millones de dólares, acumulando decenas de miles de millones. Las tasas de financiamiento negativas extremas (más del -0.1% de forma continua), con posiciones cortas excesivamente apalancadas. El fin de semana y las sesiones asiáticas, con liquidez ya escasa, provocaron caídas en línea recta en "bolsillos de aire" tras ventas masivas, formando una clásica "espiral de liquidez". Esto no fue una "ruptura de los fundamentos", sino una fuerza de desapalancamiento forzada en un contexto macro adverso, con apalancamiento excesivo.
4. Colapso total de la narrativa: la ilusión del "pro-cripto" de Trump se desmorona
Tras asumir el cargo, Trump firmó varias órdenes ejecutivas (reserva estratégica de Bitcoin, marco regulatorio cripto en la Casa Blanca, etc.), que en su momento avivaron el mercado. Pero la realidad fue muy diferente: El Departamento del Tesoro dejó claro que no compraría grandes cantidades de BTC ni ofrecería rescates. Proyectos relacionados con la familia Trump, como World Liberty Financial, generaron dudas sobre conflictos de interés (como la inversión de 500 millones de dólares del royal de Abu Dabi), y los demócratas aprovecharon para bloquear leyes favorables a la industria. Narrativas como "reserva estratégica nacional" y "superciclo" fracasaron, y el mercado descubrió que BTC era más vulnerable en crisis, no más fuerte. El índice Fear & Greed cayó a niveles bajos, y en X/redes sociales se llenó de mensajes como "el cripto ya terminó" y "todo en, ya murió", mientras que las apuestas en Polymarket sobre la probabilidad de caer por debajo de 60k se dispararon.
5. Señales extremas técnicas y en cadena: fase final de capitulación El precio ya rompió la media móvil de 200 semanas y la zona de costo energético (58-60k), pero aún no se observa un "climax de venta" clásico (volumen explosivo + martillo de sombra larga).
Los holders a largo plazo en cadena (LTH) reducen ventas, pero no se detienen por completo, y algunas ballenas absorben en niveles bajos. El diferencial de Coinbase en extremo negativo indica que la demanda institucional se ha agotado. Paciencia y espera de señales de fondo genuino. Esta caída demuestra que el mercado cripto sigue siendo altamente dependiente de la liquidez macro y la preferencia por el riesgo; cualquier "bullish narrative" no puede resistir una verdadera contracción. La política pro-cripto de Trump, aunque a largo plazo sea favorable, en el corto plazo muestra que "las buenas noticias no sirven, las malas macro sí matan".
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La caída de Bitcoin en febrero de 2026: de la ilusión de un "superciclo" a la dura realidad con una reducción del 40%
Una "invierno cripto" inesperado
En 2025, Bitcoin alcanzó un pico superior a 126,000 dólares, y el mercado estaba lleno de narrativas grandilocuentes como el "superciclo de Trump", "reserva estratégica nacional" y "la era del oro digital". Los flujos masivos a través de ETF de contado impulsados por instituciones, y los jugadores con apalancamiento clamando "to the moon". Sin embargo, a finales de enero y principios de febrero de 2026, el precio de Bitcoin se desplomó casi un 40%-50% en pocas semanas, cortando desde su máximo y, en la mañana del 6 de febrero de 2026, ya había caído a la franja de 62,000-64,000 dólares, incluso tocando niveles más bajos en el día. Esta corrección se asemeja a un "invierno cripto" de 2022, pero ocurrió tras la llegada al poder de un gobierno "pro-cripto", lo cual resulta impactante.
¿Por qué fallaron las "buenas noticias"? ¿Por qué Bitcoin no solo no sirvió como refugio, sino que se convirtió en el "chivo expiatorio" de los activos de alto beta? Este artículo analiza las causas de esta caída desde múltiples dimensiones macroeconómicas, institucionales, de apalancamiento, narrativas y técnicas, y ofrece perspectivas sobre el fondo a corto plazo y las implicaciones a largo plazo.
1. Causa macro principal: cambio abrupto en la preferencia por el riesgo, liquidez restringida como factor decisivo
El núcleo de esta caída no fue un " cisne negro" interno del mercado cripto, sino la transmisión de una caída sincronizada en los activos de riesgo globales.
Se mantienen señales hawkish de la Reserva Federal: aunque tras la llegada de Trump al poder el mercado esperaba una política monetaria más dovish, la Fed mantiene tasas altas (3.50%-3.75%), y el presidente Powell afirmó que "no hay prisa por reducir tasas". La nueva nominación de Kevin Warsh como presidente de la Fed es vista como un "hawkish de moneda dura", reforzando las expectativas de reducción de balance y endurecimiento. El índice del dólar se recupera, y las preocupaciones de liquidez aumentan.
Caída conjunta de activos de riesgo: el Nasdaq, las acciones tecnológicas y el sector de IA cayeron más del 4.8% en la semana, con fuertes pérdidas en las acciones de crecimiento. Bitcoin perdió totalmente su atributo de "oro digital", y en cambio siguió la tendencia de los activos de riesgo. Al mismo tiempo, el oro subió un 11%-24% en el año, y la plata también se recuperó tras un desplome, evidenciando una clara migración de fondos desde las criptomonedas de alto riesgo hacia activos tradicionales de refugio.
La incertidumbre geopolítica amplifica el sentimiento de refugio: tensiones entre EE. UU. e Irán, la captura del presidente de Venezuela, declaraciones de Trump sobre Groenlandia, etc., aumentan la incertidumbre, pero los fondos no fluyen hacia BTC, sino hacia oro y dólares.
Resultado: Bitcoin pasó de ser un "activo antiinflación" a un "activo de riesgo de alto beta", siendo vendido indiscriminadamente en un entorno de aversión al riesgo.
2. Cambio en fondos institucionales: de compras netas en ETF a salidas netas masivas
En 2025, los ETF de Bitcoin de contado fueron el principal motor del aumento de precios, con flujos institucionales por cientos de millones de dólares. Pero en enero y febrero de 2026, la situación cambió drásticamente:
Varias jornadas con salidas netas que superaron los 1.5-1.7 mil millones de dólares (algunas con más de 500 millones en un solo día), y productos de gigantes como BlackRock y Fidelity sufrieron rescates significativos.
Las instituciones pasaron de ser "compradores netos" a "vendedores netos", con ballenas y tenedores a largo plazo comenzando a reducir posiciones o a realizar cash-out en los niveles bajos.
Algunas fondos públicos y de pensiones, mediante exposiciones indirectas a través de empresas como MicroStrategy, sufrieron pérdidas de decenas de millones, generando preocupaciones por una segunda ola de ventas.
Tras la pérdida de entusiasmo "en papel" de las instituciones, la situación de los minoristas quedó al descubierto. La "invierno brutal" que se había ocultado ahora se muestra claramente.
3. Espiral de liquidaciones por apalancamiento: acelerador directo de la espiral de muerte
El mercado de contratos con apalancamiento excesivo en posiciones largas se acumuló en exceso, y al romper soportes clave (70k→67k→65k→62k), las liquidaciones en cadena eran inevitables:
Las liquidaciones diarias fácilmente superaron los 1-2 mil millones de dólares, acumulando decenas de miles de millones.
Las tasas de financiamiento negativas extremas (más del -0.1% de forma continua), con posiciones cortas excesivamente apalancadas.
El fin de semana y las sesiones asiáticas, con liquidez ya escasa, provocaron caídas en línea recta en "bolsillos de aire" tras ventas masivas, formando una clásica "espiral de liquidez".
Esto no fue una "ruptura de los fundamentos", sino una fuerza de desapalancamiento forzada en un contexto macro adverso, con apalancamiento excesivo.
4. Colapso total de la narrativa: la ilusión del "pro-cripto" de Trump se desmorona
Tras asumir el cargo, Trump firmó varias órdenes ejecutivas (reserva estratégica de Bitcoin, marco regulatorio cripto en la Casa Blanca, etc.), que en su momento avivaron el mercado. Pero la realidad fue muy diferente:
El Departamento del Tesoro dejó claro que no compraría grandes cantidades de BTC ni ofrecería rescates.
Proyectos relacionados con la familia Trump, como World Liberty Financial, generaron dudas sobre conflictos de interés (como la inversión de 500 millones de dólares del royal de Abu Dabi), y los demócratas aprovecharon para bloquear leyes favorables a la industria.
Narrativas como "reserva estratégica nacional" y "superciclo" fracasaron, y el mercado descubrió que BTC era más vulnerable en crisis, no más fuerte.
El índice Fear & Greed cayó a niveles bajos, y en X/redes sociales se llenó de mensajes como "el cripto ya terminó" y "todo en, ya murió", mientras que las apuestas en Polymarket sobre la probabilidad de caer por debajo de 60k se dispararon.
5. Señales extremas técnicas y en cadena: fase final de capitulación
El precio ya rompió la media móvil de 200 semanas y la zona de costo energético (58-60k), pero aún no se observa un "climax de venta" clásico (volumen explosivo + martillo de sombra larga).
Los holders a largo plazo en cadena (LTH) reducen ventas, pero no se detienen por completo, y algunas ballenas absorben en niveles bajos.
El diferencial de Coinbase en extremo negativo indica que la demanda institucional se ha agotado.
Paciencia y espera de señales de fondo genuino.
Esta caída demuestra que el mercado cripto sigue siendo altamente dependiente de la liquidez macro y la preferencia por el riesgo; cualquier "bullish narrative" no puede resistir una verdadera contracción. La política pro-cripto de Trump, aunque a largo plazo sea favorable, en el corto plazo muestra que "las buenas noticias no sirven, las malas macro sí matan".