El anuncio de política reciente de la Reserva Federal transmitió un mensaje contradictorio que dejó a los inversores luchando por interpretar las verdaderas intenciones del banco central. Mientras que la orientación escrita del FOMC parecía dovish y favorable para el mercado, las declaraciones posteriores del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, pintaron un cuadro radicalmente diferente, desencadenando una de las sesiones de negociación más volátiles en las últimas semanas.
La subida de 75 puntos básicos y el alivio inicial del mercado
El FOMC aprobó su cuarta subida consecutiva de 75 puntos básicos en miércoles, una medida que los mercados habían descontado y acogido con entusiasmo. Tras el anuncio, las acciones se dispararon al alza, ya que los inversores encontraron consuelo en la orientación existente del banco central. La declaración escrita insinuaba un enfoque más mesurado en el futuro, señalando específicamente que “el Comité tendrá en cuenta el endurecimiento acumulado de la política monetaria, los retrasos con los que la política monetaria afecta la actividad económica y la inflación, y los desarrollos económicos y financieros.”
Este lenguaje indicó a los operadores que los futuros aumentos de tasas podrían proceder a un ritmo más lento, una connotación dovish que alimentó la recuperación inicial en los principales índices.
De promesas dovish a realidad hawkish
Sin embargo, el optimismo resultó ser de corta duración. Durante la rueda de prensa, Powell cambió la narrativa, enfatizando que la Reserva Federal elevaría las tasas más allá de lo anticipado anteriormente. Este giro inesperado rompió el impulso dovish que había ganado momentum unos momentos antes.
La reacción del mercado fue rápida y severa. El S&P 500 invirtió su curso y terminó la sesión con una caída del 2.39%, mientras que el Nasdaq sufrió pérdidas aún mayores, cayendo un 3.15%. La rápida reversión demostró cuán sensibles son los mercados a los cambios en los mensajes del banco central, especialmente en lo que respecta a la tasa terminal de fondos—el nivel final en el que la Fed pretende detener los aumentos de tasas.
Bitcoin desafía los patrones tradicionales de volatilidad
Mientras que las acciones soportaron la mayor parte de la venta, Bitcoin presentó una anomalía curiosa. Al momento de escribir, BTC había acumulado solo un descenso del 1%, superando sustancialmente a los índices bursátiles tradicionales en términos porcentuales. Esta divergencia desafía la narrativa predominante de que Bitcoin se mueve en sincronía con las acciones.
Aunque las criptomonedas siguen correlacionadas con los mercados de acciones, la relativa resistencia de Bitcoin durante este pico de volatilidad sugiere que la relación puede ser más matizada de lo que comúnmente se asume. La limitada caída de Bitcoin en comparación con la caída del 3.15% del Nasdaq resalta una realidad a menudo pasada por alto: que las dos clases de activos no siempre se mueven de manera idéntica, incluso durante períodos de estrés en el mercado.
La conclusión
La comunicación mixta de Powell ejemplificó los desafíos que enfrenta la Fed al comunicarse con los mercados. Una apertura dovish seguida de detalles hawkish creó un efecto de latigazo para los inversores que intentaban posicionarse. Mientras tanto, la modesta caída de Bitcoin en relación con las acciones ofrece un recordatorio de que el mercado de criptomonedas, aunque influenciado por factores macroeconómicos, opera con sus propias dinámicas distintas.
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Las señales dovish de Powell se vuelven hawkish, provocando turbulencias en el mercado
El anuncio de política reciente de la Reserva Federal transmitió un mensaje contradictorio que dejó a los inversores luchando por interpretar las verdaderas intenciones del banco central. Mientras que la orientación escrita del FOMC parecía dovish y favorable para el mercado, las declaraciones posteriores del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, pintaron un cuadro radicalmente diferente, desencadenando una de las sesiones de negociación más volátiles en las últimas semanas.
La subida de 75 puntos básicos y el alivio inicial del mercado
El FOMC aprobó su cuarta subida consecutiva de 75 puntos básicos en miércoles, una medida que los mercados habían descontado y acogido con entusiasmo. Tras el anuncio, las acciones se dispararon al alza, ya que los inversores encontraron consuelo en la orientación existente del banco central. La declaración escrita insinuaba un enfoque más mesurado en el futuro, señalando específicamente que “el Comité tendrá en cuenta el endurecimiento acumulado de la política monetaria, los retrasos con los que la política monetaria afecta la actividad económica y la inflación, y los desarrollos económicos y financieros.”
Este lenguaje indicó a los operadores que los futuros aumentos de tasas podrían proceder a un ritmo más lento, una connotación dovish que alimentó la recuperación inicial en los principales índices.
De promesas dovish a realidad hawkish
Sin embargo, el optimismo resultó ser de corta duración. Durante la rueda de prensa, Powell cambió la narrativa, enfatizando que la Reserva Federal elevaría las tasas más allá de lo anticipado anteriormente. Este giro inesperado rompió el impulso dovish que había ganado momentum unos momentos antes.
La reacción del mercado fue rápida y severa. El S&P 500 invirtió su curso y terminó la sesión con una caída del 2.39%, mientras que el Nasdaq sufrió pérdidas aún mayores, cayendo un 3.15%. La rápida reversión demostró cuán sensibles son los mercados a los cambios en los mensajes del banco central, especialmente en lo que respecta a la tasa terminal de fondos—el nivel final en el que la Fed pretende detener los aumentos de tasas.
Bitcoin desafía los patrones tradicionales de volatilidad
Mientras que las acciones soportaron la mayor parte de la venta, Bitcoin presentó una anomalía curiosa. Al momento de escribir, BTC había acumulado solo un descenso del 1%, superando sustancialmente a los índices bursátiles tradicionales en términos porcentuales. Esta divergencia desafía la narrativa predominante de que Bitcoin se mueve en sincronía con las acciones.
Aunque las criptomonedas siguen correlacionadas con los mercados de acciones, la relativa resistencia de Bitcoin durante este pico de volatilidad sugiere que la relación puede ser más matizada de lo que comúnmente se asume. La limitada caída de Bitcoin en comparación con la caída del 3.15% del Nasdaq resalta una realidad a menudo pasada por alto: que las dos clases de activos no siempre se mueven de manera idéntica, incluso durante períodos de estrés en el mercado.
La conclusión
La comunicación mixta de Powell ejemplificó los desafíos que enfrenta la Fed al comunicarse con los mercados. Una apertura dovish seguida de detalles hawkish creó un efecto de latigazo para los inversores que intentaban posicionarse. Mientras tanto, la modesta caída de Bitcoin en relación con las acciones ofrece un recordatorio de que el mercado de criptomonedas, aunque influenciado por factores macroeconómicos, opera con sus propias dinámicas distintas.