## Cuando la industria de la tecnología no logra adaptarse a la realidad del negocio
Tres empresas tecnológicas — iRobot, Luminar y Rad Power Bikes — declararon bancarrota en una semana. A simple vista, pueden parecer completamente desconectadas: fabricante de aspiradoras automáticas, proveedor de sensores lidar y productor de bicicletas eléctricas. Sin embargo, detrás de cada una de estas quiebras se esconden problemas estructurales similares y profundos relacionados con la dominancia en el mercado, la dependencia de un segmento de producto y choques económicos externos.
### Historia de auge y caída: Rad Power Bikes
Rad Power se convirtió en líder en la industria de bicicletas eléctricas. Fundada hace mucho tiempo, creció antes de la pandemia gracias a una sólida reputación, marketing efectivo y un compromiso real con la construcción de relaciones con los clientes — algo poco común en un segmento donde la competencia son principalmente marcas anónimas disponibles en plataformas de comercio electrónico.
Cuando llegó la pandemia, la empresa aprovechó el auge de la micromovilidad. La gente reconsideró sus desplazamientos, viajaba menos a las oficinas y el interés por medios de transporte alternativos explotó. En 2023, Rad Power alcanzó ingresos superiores a 123 millones de dólares. Sin embargo, desde entonces la situación empezó a deteriorarse: hasta aproximadamente 100 millones en el año siguiente, y finalmente a solo 63 millones en el año en curso, antes de que la empresa anunciara su bancarrota.
Aunque su portafolio de productos era diverso, Rad Power nunca logró consolidar una posición duradera fuera de su segmento principal de bicicletas eléctricas. Además, enfrentó una crisis relacionada con las baterías — una campaña de servicio fue inviable por motivos financieros, y la inacción ante una amenaza a la seguridad llevó a su caída definitiva.
### Lidar, sensores autónomos y estrategia demasiado estrecha: Luminar
Luminar nació a principios de la década de 2010, entrando oficialmente en el mercado en 2017. Su ambiciosa misión era revolucionar la tecnología lidar — sensores que en ese momento eran caros, grandes y utilizados principalmente en aplicaciones militares y aeronáuticas. 2017 trajo un gran auge en los vehículos autónomos, y Luminar quería satisfacer esa demanda con sensores asequibles.
Su estrategia resultó en acuerdos con importantes actores del sector automotriz. Volvo fue su cliente más famoso, pero también Mercedes-Benz y otros fabricantes mostraron interés. Sin embargo, la empresa resultó ser demasiado concentrada en ese único mercado, lo que finalmente llevó a su bancarrota. Cuando el ritmo de desarrollo de los vehículos autónomos se desaceleró y la competencia en sensores lidar se intensificó, Luminar no tenía una base de ingresos suficientemente diversificada para sobrevivir.
### iRobot y Amazon: Cuando la fusión se convierte en el último recurso
iRobot es la más reconocible de las tres empresas. Roomba, su producto insignia, se convirtió en sinónimo de aspiradoras automáticas — un ejemplo perfecto de cómo una marca puede absorber toda una categoría de producto. Sin embargo, esa dominancia resultó ser una trampa. El avance tecnológico en el sector fue tan rápido que iRobot quedó a la defensiva, buscando desesperadamente una salida a su difícil situación competitiva.
Todo indicaba que la única estrategia lógica era la adquisición por parte de Amazon. La transacción se cerró, y los medios de negocios la consideraron un movimiento importante. Sin embargo, la FTC bloqueó la fusión, lo que muchos interpretan como la causa directa de la caída de la empresa. Pero esta narrativa puede ser demasiado simplista — la necesidad misma de ser adquiridos ya indicaba que iRobot enfrentaba problemas estructurales profundos que ninguna fusión podría resolver.
### Problemas macro: aranceles, cadenas de suministro y competencia china
Las tres quiebras reflejan una tendencia más amplia en el comercio y la producción global. iRobot, como muchas empresas tecnológicas, dependió en gran medida de la cadena de suministro china — no porque fuera una mala opción, sino porque construir una alternativa occidental en los últimos 15 años habría sido económicamente inviable.
Esa dependencia tuvo un costo: la competencia pudo copiar fácilmente los productos e ingresar al mercado con costos más bajos. Los aranceles representaron otro problema real. Durante la administración que impuso aranceles a las importaciones desde China, muchas startups del sector de micromovilidad — Boosted Boards y otras — enfrentaron graves shocks financieros. Los aranceles elevaron los costos de producción y redujeron los márgenes de ganancia, poniendo a las empresas en una posición difícil para maniobrar ante otras crisis.
### Cuando los problemas mayores reciben el golpe final
La bancarrota rara vez tiene una sola causa. Generalmente, detrás de cada caída hay problemas estructurales mayores — y luego llega un shock concreto y final que inclina la balanza.
Para Rad Power, ese golpe fue la campaña de servicio de la batería. Para Luminar, la excesiva concentración en un solo mercado, cuando las perspectivas para los vehículos autónomos empezaron a disminuir. Para iRobot, la fusión bloqueada con Amazon, aunque esto puede ser solo un síntoma de problemas más profundos relacionados con la innovación y la reorientación del negocio.
Una de las cuestiones descuidadas en las discusiones públicas es: ¿qué empresas de estas estaban buscando caminos para diversificar sus ingresos? ¿Cuáles realmente invirtieron en investigar nuevos segmentos de mercado? Frecuentemente, los shocks políticos o regulatorios se culpan por las caídas, cuando en realidad el problema profundo radica en la falta de flexibilidad estratégica y la capacidad de transformación en un entorno empresarial que cambia rápidamente.
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## Cuando la industria de la tecnología no logra adaptarse a la realidad del negocio
Tres empresas tecnológicas — iRobot, Luminar y Rad Power Bikes — declararon bancarrota en una semana. A simple vista, pueden parecer completamente desconectadas: fabricante de aspiradoras automáticas, proveedor de sensores lidar y productor de bicicletas eléctricas. Sin embargo, detrás de cada una de estas quiebras se esconden problemas estructurales similares y profundos relacionados con la dominancia en el mercado, la dependencia de un segmento de producto y choques económicos externos.
### Historia de auge y caída: Rad Power Bikes
Rad Power se convirtió en líder en la industria de bicicletas eléctricas. Fundada hace mucho tiempo, creció antes de la pandemia gracias a una sólida reputación, marketing efectivo y un compromiso real con la construcción de relaciones con los clientes — algo poco común en un segmento donde la competencia son principalmente marcas anónimas disponibles en plataformas de comercio electrónico.
Cuando llegó la pandemia, la empresa aprovechó el auge de la micromovilidad. La gente reconsideró sus desplazamientos, viajaba menos a las oficinas y el interés por medios de transporte alternativos explotó. En 2023, Rad Power alcanzó ingresos superiores a 123 millones de dólares. Sin embargo, desde entonces la situación empezó a deteriorarse: hasta aproximadamente 100 millones en el año siguiente, y finalmente a solo 63 millones en el año en curso, antes de que la empresa anunciara su bancarrota.
Aunque su portafolio de productos era diverso, Rad Power nunca logró consolidar una posición duradera fuera de su segmento principal de bicicletas eléctricas. Además, enfrentó una crisis relacionada con las baterías — una campaña de servicio fue inviable por motivos financieros, y la inacción ante una amenaza a la seguridad llevó a su caída definitiva.
### Lidar, sensores autónomos y estrategia demasiado estrecha: Luminar
Luminar nació a principios de la década de 2010, entrando oficialmente en el mercado en 2017. Su ambiciosa misión era revolucionar la tecnología lidar — sensores que en ese momento eran caros, grandes y utilizados principalmente en aplicaciones militares y aeronáuticas. 2017 trajo un gran auge en los vehículos autónomos, y Luminar quería satisfacer esa demanda con sensores asequibles.
Su estrategia resultó en acuerdos con importantes actores del sector automotriz. Volvo fue su cliente más famoso, pero también Mercedes-Benz y otros fabricantes mostraron interés. Sin embargo, la empresa resultó ser demasiado concentrada en ese único mercado, lo que finalmente llevó a su bancarrota. Cuando el ritmo de desarrollo de los vehículos autónomos se desaceleró y la competencia en sensores lidar se intensificó, Luminar no tenía una base de ingresos suficientemente diversificada para sobrevivir.
### iRobot y Amazon: Cuando la fusión se convierte en el último recurso
iRobot es la más reconocible de las tres empresas. Roomba, su producto insignia, se convirtió en sinónimo de aspiradoras automáticas — un ejemplo perfecto de cómo una marca puede absorber toda una categoría de producto. Sin embargo, esa dominancia resultó ser una trampa. El avance tecnológico en el sector fue tan rápido que iRobot quedó a la defensiva, buscando desesperadamente una salida a su difícil situación competitiva.
Todo indicaba que la única estrategia lógica era la adquisición por parte de Amazon. La transacción se cerró, y los medios de negocios la consideraron un movimiento importante. Sin embargo, la FTC bloqueó la fusión, lo que muchos interpretan como la causa directa de la caída de la empresa. Pero esta narrativa puede ser demasiado simplista — la necesidad misma de ser adquiridos ya indicaba que iRobot enfrentaba problemas estructurales profundos que ninguna fusión podría resolver.
### Problemas macro: aranceles, cadenas de suministro y competencia china
Las tres quiebras reflejan una tendencia más amplia en el comercio y la producción global. iRobot, como muchas empresas tecnológicas, dependió en gran medida de la cadena de suministro china — no porque fuera una mala opción, sino porque construir una alternativa occidental en los últimos 15 años habría sido económicamente inviable.
Esa dependencia tuvo un costo: la competencia pudo copiar fácilmente los productos e ingresar al mercado con costos más bajos. Los aranceles representaron otro problema real. Durante la administración que impuso aranceles a las importaciones desde China, muchas startups del sector de micromovilidad — Boosted Boards y otras — enfrentaron graves shocks financieros. Los aranceles elevaron los costos de producción y redujeron los márgenes de ganancia, poniendo a las empresas en una posición difícil para maniobrar ante otras crisis.
### Cuando los problemas mayores reciben el golpe final
La bancarrota rara vez tiene una sola causa. Generalmente, detrás de cada caída hay problemas estructurales mayores — y luego llega un shock concreto y final que inclina la balanza.
Para Rad Power, ese golpe fue la campaña de servicio de la batería. Para Luminar, la excesiva concentración en un solo mercado, cuando las perspectivas para los vehículos autónomos empezaron a disminuir. Para iRobot, la fusión bloqueada con Amazon, aunque esto puede ser solo un síntoma de problemas más profundos relacionados con la innovación y la reorientación del negocio.
Una de las cuestiones descuidadas en las discusiones públicas es: ¿qué empresas de estas estaban buscando caminos para diversificar sus ingresos? ¿Cuáles realmente invirtieron en investigar nuevos segmentos de mercado? Frecuentemente, los shocks políticos o regulatorios se culpan por las caídas, cuando en realidad el problema profundo radica en la falta de flexibilidad estratégica y la capacidad de transformación en un entorno empresarial que cambia rápidamente.