En el mundo de las inversiones hay una frase: “Solo quien sabe hacer cortos, es un verdadero inversor”. Aunque esta frase puede ser algo exagerada, refleja la importancia del short en el trading. A diferencia de comprar en largo, hacer cortos es una estrategia para obtener beneficios en mercados a la baja, y cambia la percepción tradicional de que “solo subiendo se gana dinero”.
¿Cuál es la esencia de hacer cortos en acciones?
Hacer corto en acciones, también llamado “vender en corto”, tiene una lógica sencilla: predecir que el mercado va a caer, vender primero y comprar después, para obtener la diferencia de precio.
El proceso completo de hacer cortos es:
Pedir prestadas acciones que no posees y vender al precio actual (abrir posición)
Esperar a que el precio caiga
Comprar las acciones a un precio más bajo
Devolver las acciones al prestamista, y la diferencia será la ganancia
A diferencia de comprar en largo, donde primero compras y luego vendes, hacer corto invierte el orden de la operación. Este método inverso permite a los inversores encontrar oportunidades incluso en mercados bajistas.
¿Por qué el mercado necesita un mecanismo de venta en corto?
Muchos preguntan: ¿por qué el mercado permite hacer cortos? Esto tiene una lógica económica profunda.
Si solo se pudiera hacer en largo, las formas de ganar dinero de los inversores estarían muy limitadas. Esto provocaría:
Rápido aumento en las subidas, formando burbujas
Caídas rápidas y profundas, con alta volatilidad
Menor participación en el mercado y menor liquidez
Por otro lado, en mercados que permiten hacer cortos, la fuerza de compra y venta puede equilibrarse:
Hedging de riesgos: Cuando tienes una acción y temes una caída a corto plazo, puedes hacer corto para compensar posibles pérdidas.
Control de burbujas: Los fondos de corto apuestan contra acciones sobrevaloradas, ayudando a que los precios sean más racionales.
Incremento de liquidez: Independientemente de si sube o baja, los inversores tienen oportunidades de ganar, lo que aumenta la actividad del mercado.
¿Cómo hacer cortos en acciones? Tres métodos principales
Método 1: Venta en corto con margen (operaciones con garantía)
Es la forma más tradicional de hacer cortos. Necesitas pedir prestadas acciones a tu broker y seguir estos pasos:
Proceso específico:
Abrir una cuenta de margen (requisitos de fondos)
Solicitar hacer corto
Pedir prestadas las acciones objetivo y vender
Esperar a que el precio baje
Comprar las acciones para cerrar la posición
Devolver las acciones al broker
La desventaja es que requiere un umbral de entrada más alto, con requisitos de patrimonio mínimo que varían entre brokers, generalmente por encima de 2000 dólares. Además, hay que pagar comisiones por el préstamo de las acciones.
Método 2: Contratos por diferencia (CFD) para hacer cortos
Los CFD son una herramienta popular en los últimos años para hacer cortos, son derivados financieros que replican exactamente los movimientos del activo subyacente.
Ventajas del CFD frente a la venta en corto tradicional:
Aspecto
CFD para corto
Venta en corto tradicional con margen
Capital inicial
Menor (generalmente 5%-10% de margen)
Mayor (más del 50%)
Apalancamiento
10-20 veces
Normalmente 2 veces
Costes de operación
Sin comisiones
Comisiones y costes de financiamiento
Pasos de operación
Vender → Comprar
Pedir prestado → Vender → Comprar → Devolver
Activos negociables
Acciones, divisas, índices, commodities
Principalmente acciones
Ejemplo real: Para hacer corto en Google con CFD, solo necesitas 434 dólares de margen (con 20x de apalancamiento) para controlar una posición de 8687 dólares. Con la venta en corto tradicional, requerirías 4343 dólares de capital inicial.
Método 3: Hacer cortos mediante futuros
Los futuros son otra herramienta para hacer cortos, similares a los CFD pero con características propias:
Especificidades de los futuros:
Tienen fechas de vencimiento y entrega
Menos flexibles que los CFD
Requisitos de margen generalmente más altos
Requieren conocimientos avanzados y experiencia práctica
Pueden implicar entrega física
Por lo general, no se recomienda a inversores particulares operar futuros directamente para hacer cortos, debido a la complejidad y riesgos de gestión.
Caso práctico: cómo obtener beneficios haciendo cortos en acciones
Veamos un ejemplo real del proceso completo.
Caso de venta en corto de Tesla:
En noviembre de 2021, Tesla alcanzó un máximo histórico de 1243 dólares. En 2022, aunque hubo rebotes, los análisis técnicos mostraban que no podía superar ese nivel.
Supongamos que el 4 de enero intentas hacer corto cuando el precio intenta una segunda ruptura:
Abrir posición: Pedir prestado 1 acción de Tesla y vender a 1200 dólares
Posición abierta: Recibes 1200 dólares en efectivo
Cierre: Una semana después, el precio cae a 980 dólares, compras 1 acción
Liquidación: Venta a 1200 - compra a 980 = 220 dólares de ganancia neta
En este proceso, si consideras intereses y comisiones, la ganancia real será ligeramente menor, pero la idea básica es esa.
Cómo hacer cortos en divisas
Hacer cortos en divisas funciona igual que en acciones, solo que el activo es un par de monedas.
Principio básico:
Cuando crees que una moneda va a depreciarse frente a otra (por ejemplo, GBP frente a USD)
Vendes ese par
Esperas a que la tasa cambie a tu favor
Compras para cerrar la posición y obtener la diferencia
Ejemplo real: Algunos traders en el gráfico de 5 minutos del GBP/USD, con 590 dólares de margen y apalancamiento 200x, abrieron una posición en corto en 1.18039. Cuando el tipo de cambio bajó 21 puntos a 1.17796, lograron una ganancia de 219 dólares, con un rendimiento del 37%.
Este tipo de operaciones con alto apalancamiento puede ser muy rentable, pero también muy arriesgado. La cotización de divisas está influenciada por tasas de interés, balanza comercial, reservas, inflación, políticas macroeconómicas, etc., por lo que requiere análisis profesional.
Riesgos principales de hacer cortos en acciones
Riesgo de liquidación forzada
Las acciones en corto son prestadas por el broker, y la propiedad sigue siendo del broker. Este puede vender automáticamente tus posiciones si el mercado cae mucho o si no tienes suficiente margen. Esto puede forzarte a cerrar en el peor momento y con pérdidas.
Riesgo de pérdidas ilimitadas
Este es el riesgo más grave del short.
Entender la diferencia:
En largo, la pérdida máxima es limitada: si compras a 10 y la acción cae a 0, pierdes solo lo invertido.
En corto, la pérdida puede ser infinita: si vendes a 10 y la acción sube a 100, pierdes 900; si sube a 1000, la pérdida es aún mayor.
Por eso, hacer cortos tiene un riesgo mucho mayor que comprar en largo.
Riesgo de error en la predicción
Para ganar haciendo corto, debes acertar en la dirección del mercado. Si te equivocas y el precio sube, las pérdidas se multiplican rápidamente.
Cómo usar el corto de forma correcta
1. Operaciones a corto plazo son mejores que a largo plazo
Hacer corto no es recomendable para mantener por mucho tiempo, porque:
Cuanto más largo sea el plazo, mayor riesgo de liquidación
Hay que pagar continuamente comisiones de margen
El broker puede retirar las acciones en préstamo en cualquier momento
El corto debe ser una estrategia rápida, de entrada y salida.
2. Controlar el tamaño de la posición
Incluso si tu análisis es correcto, no pongas todo tu capital en cortos. Recomendaciones:
No más del 20-30% del total en cortos
Usarlos principalmente para cobertura de riesgos en largo
Evitar añadir posiciones frecuentemente
3. Disciplina en los stops
El peor error en corto es “aguantar” sin cerrar. Define claramente tus niveles de stop, por ejemplo:
Cerrar si la pérdida alcanza el 5%-10% del capital inicial
No añadir a la posición por “esperar un giro”
Tomar ganancias rápidamente, sin avaricia
Resumen
Hacer cortos en acciones es una espada de doble filo. Permite aprovechar mercados bajistas, enriqueciendo las estrategias de inversión, pero también conlleva riesgos de pérdidas ilimitadas, exigiendo mayor profesionalismo.
Lo clave es entender que: hacer corto no es la inversión principal, sino una herramienta de gestión de riesgos. Los inversores inteligentes usan el corto para cubrir riesgos y aprovechar oportunidades, pero nunca como su principal fuente de ingresos. Mantener la racionalidad en la lucha entre compra y venta es la clave para obtener beneficios a largo plazo.
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¿Qué significa vender en corto en acciones? El secreto para ganar dinero incluso cuando el mercado cae
En el mundo de las inversiones hay una frase: “Solo quien sabe hacer cortos, es un verdadero inversor”. Aunque esta frase puede ser algo exagerada, refleja la importancia del short en el trading. A diferencia de comprar en largo, hacer cortos es una estrategia para obtener beneficios en mercados a la baja, y cambia la percepción tradicional de que “solo subiendo se gana dinero”.
¿Cuál es la esencia de hacer cortos en acciones?
Hacer corto en acciones, también llamado “vender en corto”, tiene una lógica sencilla: predecir que el mercado va a caer, vender primero y comprar después, para obtener la diferencia de precio.
El proceso completo de hacer cortos es:
A diferencia de comprar en largo, donde primero compras y luego vendes, hacer corto invierte el orden de la operación. Este método inverso permite a los inversores encontrar oportunidades incluso en mercados bajistas.
¿Por qué el mercado necesita un mecanismo de venta en corto?
Muchos preguntan: ¿por qué el mercado permite hacer cortos? Esto tiene una lógica económica profunda.
Si solo se pudiera hacer en largo, las formas de ganar dinero de los inversores estarían muy limitadas. Esto provocaría:
Por otro lado, en mercados que permiten hacer cortos, la fuerza de compra y venta puede equilibrarse:
Hedging de riesgos: Cuando tienes una acción y temes una caída a corto plazo, puedes hacer corto para compensar posibles pérdidas.
Control de burbujas: Los fondos de corto apuestan contra acciones sobrevaloradas, ayudando a que los precios sean más racionales.
Incremento de liquidez: Independientemente de si sube o baja, los inversores tienen oportunidades de ganar, lo que aumenta la actividad del mercado.
¿Cómo hacer cortos en acciones? Tres métodos principales
Método 1: Venta en corto con margen (operaciones con garantía)
Es la forma más tradicional de hacer cortos. Necesitas pedir prestadas acciones a tu broker y seguir estos pasos:
Proceso específico:
La desventaja es que requiere un umbral de entrada más alto, con requisitos de patrimonio mínimo que varían entre brokers, generalmente por encima de 2000 dólares. Además, hay que pagar comisiones por el préstamo de las acciones.
Método 2: Contratos por diferencia (CFD) para hacer cortos
Los CFD son una herramienta popular en los últimos años para hacer cortos, son derivados financieros que replican exactamente los movimientos del activo subyacente.
Ventajas del CFD frente a la venta en corto tradicional:
Ejemplo real: Para hacer corto en Google con CFD, solo necesitas 434 dólares de margen (con 20x de apalancamiento) para controlar una posición de 8687 dólares. Con la venta en corto tradicional, requerirías 4343 dólares de capital inicial.
Método 3: Hacer cortos mediante futuros
Los futuros son otra herramienta para hacer cortos, similares a los CFD pero con características propias:
Especificidades de los futuros:
Por lo general, no se recomienda a inversores particulares operar futuros directamente para hacer cortos, debido a la complejidad y riesgos de gestión.
Caso práctico: cómo obtener beneficios haciendo cortos en acciones
Veamos un ejemplo real del proceso completo.
Caso de venta en corto de Tesla:
En noviembre de 2021, Tesla alcanzó un máximo histórico de 1243 dólares. En 2022, aunque hubo rebotes, los análisis técnicos mostraban que no podía superar ese nivel.
Supongamos que el 4 de enero intentas hacer corto cuando el precio intenta una segunda ruptura:
En este proceso, si consideras intereses y comisiones, la ganancia real será ligeramente menor, pero la idea básica es esa.
Cómo hacer cortos en divisas
Hacer cortos en divisas funciona igual que en acciones, solo que el activo es un par de monedas.
Principio básico:
Ejemplo real: Algunos traders en el gráfico de 5 minutos del GBP/USD, con 590 dólares de margen y apalancamiento 200x, abrieron una posición en corto en 1.18039. Cuando el tipo de cambio bajó 21 puntos a 1.17796, lograron una ganancia de 219 dólares, con un rendimiento del 37%.
Este tipo de operaciones con alto apalancamiento puede ser muy rentable, pero también muy arriesgado. La cotización de divisas está influenciada por tasas de interés, balanza comercial, reservas, inflación, políticas macroeconómicas, etc., por lo que requiere análisis profesional.
Riesgos principales de hacer cortos en acciones
Riesgo de liquidación forzada
Las acciones en corto son prestadas por el broker, y la propiedad sigue siendo del broker. Este puede vender automáticamente tus posiciones si el mercado cae mucho o si no tienes suficiente margen. Esto puede forzarte a cerrar en el peor momento y con pérdidas.
Riesgo de pérdidas ilimitadas
Este es el riesgo más grave del short.
Entender la diferencia:
Por eso, hacer cortos tiene un riesgo mucho mayor que comprar en largo.
Riesgo de error en la predicción
Para ganar haciendo corto, debes acertar en la dirección del mercado. Si te equivocas y el precio sube, las pérdidas se multiplican rápidamente.
Cómo usar el corto de forma correcta
1. Operaciones a corto plazo son mejores que a largo plazo
Hacer corto no es recomendable para mantener por mucho tiempo, porque:
El corto debe ser una estrategia rápida, de entrada y salida.
2. Controlar el tamaño de la posición
Incluso si tu análisis es correcto, no pongas todo tu capital en cortos. Recomendaciones:
3. Disciplina en los stops
El peor error en corto es “aguantar” sin cerrar. Define claramente tus niveles de stop, por ejemplo:
Resumen
Hacer cortos en acciones es una espada de doble filo. Permite aprovechar mercados bajistas, enriqueciendo las estrategias de inversión, pero también conlleva riesgos de pérdidas ilimitadas, exigiendo mayor profesionalismo.
Lo clave es entender que: hacer corto no es la inversión principal, sino una herramienta de gestión de riesgos. Los inversores inteligentes usan el corto para cubrir riesgos y aprovechar oportunidades, pero nunca como su principal fuente de ingresos. Mantener la racionalidad en la lucha entre compra y venta es la clave para obtener beneficios a largo plazo.