Las expectativas de subida de tipos del yen japonés aumentan, el dólar/yen se acerca a la barrera de 158, y la volatilidad del mercado podría intensificarse
La reciente cambio de actitud de la Reserva Central de Japón está generando una reacción en cadena en los mercados financieros. El tipo de cambio USD/JPY continúa en ascenso, alcanzando en jueves (20 de noviembre) un máximo de 157.78, muy cerca de la barrera de 158.0, estableciendo un nuevo récord desde mediados de enero. Detrás de esta tendencia alcista, se esconden profundas contradicciones entre la economía y las políticas japonesas.
Dilema entre debilidad económica y planes de estímulo
Los datos del Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre publicados por Japón son preocupantes. Según la tasa anualizada, el PIB cayó un 1.8%, siendo la primera vez en seis trimestres que entra en contracción, lo que destaca una falta de impulso en el crecimiento económico. Frente a esta situación, el gobierno japonés está preparando un plan de estímulo económico de gran escala, que se espera sea anunciado oficialmente el viernes.
Según las expectativas del mercado, el nuevo gobierno del primer ministro Fumio Kishida planea añadir aproximadamente 14 billones de yenes al presupuesto de este año fiscal, superando los 13.9 billones de yenes del año pasado. Este tipo de estímulo ha generado inmediatamente preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal de Japón y ha aumentado las dudas del mercado sobre el futuro del yen.
Expectativa de subida de tasas y señales claras del banco central
En este contexto, la postura del Banco de Japón se vuelve especialmente crucial. La miembro del Comité de Política Monetaria, Junko Niijima, insinuó claramente el jueves que podría adoptarse una subida de tasas en el próximo mes (la decisión de tasas del Banco de Japón se anunciará el 19 de diciembre). Esta declaración fue interpretada ampliamente por el mercado como una señal de que el banco central considera que la “normalización” de la política monetaria es inevitable.
Las palabras de Niijima no son infundadas. De hecho, los indicadores clave de inflación en Japón han permanecido en torno al objetivo del banco durante más de tres años y medio, y en septiembre, los salarios reales cayeron por noveno mes consecutivo. Estos datos muestran que, aunque la presión de precios persiste, el poder adquisitivo real de los hogares se está erosionando, sumiendo a la economía en una especie de “estanflación”.
Unidad en la política y prioridad en la estabilidad del tipo de cambio
El ministro de Finanzas de Japón, Shunichi Suzuki, expresó claramente su preocupación por la reciente volatilidad en el mercado de divisas. Ha advertido varias veces que los movimientos unidireccionales y rápidos en el mercado de divisas son preocupantes, y que las fluctuaciones excesivas y desordenadas deben ser monitoreadas de cerca. La estabilidad del yen, en línea con los fundamentos económicos, es el estado ideal.
La continua depreciación del yen en sí misma representa un nuevo riesgo. La caída del valor local implica un aumento en los costos de las importaciones, lo que puede agravar aún más la presión inflacionaria interna, creando un ciclo vicioso. La rentabilidad de los bonos también está en aumento, y el jueves, la rentabilidad del bono japonés a 10 años subió a 1.842%, reflejando una reevaluación de los riesgos a largo plazo en Japón por parte de los inversores.
Expertos advierten: no subestimar el riesgo de triple caída
Las instituciones internacionales de gestión de activos mantienen una postura cautelosa respecto a las perspectivas futuras. Mark Dowding, director de inversiones de RBC BlueBay Asset Management, señaló que si la credibilidad de las políticas del gobierno de Kishida se ve dañada, podría desencadenar una venta masiva de activos por parte de los inversores. Si el mercado empieza a cuestionar la corrección de las políticas japonesas, la firma considerará aumentar las posiciones cortas en la curva de vencimiento corta.
El estratega jefe y gestor de fondos de T&D Asset Management, Hiroshi Iimori, expresó su preocupación por la magnitud del plan de estímulo. Temen que los 14 billones de yenes puedan ser excesivos y que, tras su anuncio, se desencadene una reacción en cadena de “triple caída” en acciones, divisas y bonos, similar a la turbulencia que ocurrió en 2022 cuando Liz Truss asumió como primera ministra en Reino Unido.
El estratega macro de Singapur, Alex Loo, comparte la misma opinión, y considera que si Kishida presenta un “gran plan presupuestario”, los rendimientos de los bonos japoneses a largo plazo podrían subir aún más, y el USD/JPY podría depreciarse aún más hacia los 160.
Perspectiva técnica: ventanas de tiempo clave y la barrera de 160
Desde el gráfico diario del USD/JPY, el RSI ha entrado en zona de sobrecompra, indicando que el tipo de cambio está en una fase de aceleración alcista, con tendencia a seguir subiendo a corto plazo. Si el USD/JPY logra mantenerse por encima de 157.0, es probable que la recuperación continúe y desafíe la resistencia clave en 160.0.
Es importante que los inversores presten atención a la ventana de tiempo alrededor del 27 de noviembre. Durante este período, la publicación de políticas, las expectativas de reuniones del banco central y otros factores podrían converger y provocar un cambio significativo en el tipo de cambio. Se recomienda mantener la vigilancia y seguir de cerca los movimientos del mercado en esta etapa sensible.
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Las expectativas de subida de tipos del yen japonés aumentan, el dólar/yen se acerca a la barrera de 158, y la volatilidad del mercado podría intensificarse
La reciente cambio de actitud de la Reserva Central de Japón está generando una reacción en cadena en los mercados financieros. El tipo de cambio USD/JPY continúa en ascenso, alcanzando en jueves (20 de noviembre) un máximo de 157.78, muy cerca de la barrera de 158.0, estableciendo un nuevo récord desde mediados de enero. Detrás de esta tendencia alcista, se esconden profundas contradicciones entre la economía y las políticas japonesas.
Dilema entre debilidad económica y planes de estímulo
Los datos del Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre publicados por Japón son preocupantes. Según la tasa anualizada, el PIB cayó un 1.8%, siendo la primera vez en seis trimestres que entra en contracción, lo que destaca una falta de impulso en el crecimiento económico. Frente a esta situación, el gobierno japonés está preparando un plan de estímulo económico de gran escala, que se espera sea anunciado oficialmente el viernes.
Según las expectativas del mercado, el nuevo gobierno del primer ministro Fumio Kishida planea añadir aproximadamente 14 billones de yenes al presupuesto de este año fiscal, superando los 13.9 billones de yenes del año pasado. Este tipo de estímulo ha generado inmediatamente preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal de Japón y ha aumentado las dudas del mercado sobre el futuro del yen.
Expectativa de subida de tasas y señales claras del banco central
En este contexto, la postura del Banco de Japón se vuelve especialmente crucial. La miembro del Comité de Política Monetaria, Junko Niijima, insinuó claramente el jueves que podría adoptarse una subida de tasas en el próximo mes (la decisión de tasas del Banco de Japón se anunciará el 19 de diciembre). Esta declaración fue interpretada ampliamente por el mercado como una señal de que el banco central considera que la “normalización” de la política monetaria es inevitable.
Las palabras de Niijima no son infundadas. De hecho, los indicadores clave de inflación en Japón han permanecido en torno al objetivo del banco durante más de tres años y medio, y en septiembre, los salarios reales cayeron por noveno mes consecutivo. Estos datos muestran que, aunque la presión de precios persiste, el poder adquisitivo real de los hogares se está erosionando, sumiendo a la economía en una especie de “estanflación”.
Unidad en la política y prioridad en la estabilidad del tipo de cambio
El ministro de Finanzas de Japón, Shunichi Suzuki, expresó claramente su preocupación por la reciente volatilidad en el mercado de divisas. Ha advertido varias veces que los movimientos unidireccionales y rápidos en el mercado de divisas son preocupantes, y que las fluctuaciones excesivas y desordenadas deben ser monitoreadas de cerca. La estabilidad del yen, en línea con los fundamentos económicos, es el estado ideal.
La continua depreciación del yen en sí misma representa un nuevo riesgo. La caída del valor local implica un aumento en los costos de las importaciones, lo que puede agravar aún más la presión inflacionaria interna, creando un ciclo vicioso. La rentabilidad de los bonos también está en aumento, y el jueves, la rentabilidad del bono japonés a 10 años subió a 1.842%, reflejando una reevaluación de los riesgos a largo plazo en Japón por parte de los inversores.
Expertos advierten: no subestimar el riesgo de triple caída
Las instituciones internacionales de gestión de activos mantienen una postura cautelosa respecto a las perspectivas futuras. Mark Dowding, director de inversiones de RBC BlueBay Asset Management, señaló que si la credibilidad de las políticas del gobierno de Kishida se ve dañada, podría desencadenar una venta masiva de activos por parte de los inversores. Si el mercado empieza a cuestionar la corrección de las políticas japonesas, la firma considerará aumentar las posiciones cortas en la curva de vencimiento corta.
El estratega jefe y gestor de fondos de T&D Asset Management, Hiroshi Iimori, expresó su preocupación por la magnitud del plan de estímulo. Temen que los 14 billones de yenes puedan ser excesivos y que, tras su anuncio, se desencadene una reacción en cadena de “triple caída” en acciones, divisas y bonos, similar a la turbulencia que ocurrió en 2022 cuando Liz Truss asumió como primera ministra en Reino Unido.
El estratega macro de Singapur, Alex Loo, comparte la misma opinión, y considera que si Kishida presenta un “gran plan presupuestario”, los rendimientos de los bonos japoneses a largo plazo podrían subir aún más, y el USD/JPY podría depreciarse aún más hacia los 160.
Perspectiva técnica: ventanas de tiempo clave y la barrera de 160
Desde el gráfico diario del USD/JPY, el RSI ha entrado en zona de sobrecompra, indicando que el tipo de cambio está en una fase de aceleración alcista, con tendencia a seguir subiendo a corto plazo. Si el USD/JPY logra mantenerse por encima de 157.0, es probable que la recuperación continúe y desafíe la resistencia clave en 160.0.
Es importante que los inversores presten atención a la ventana de tiempo alrededor del 27 de noviembre. Durante este período, la publicación de políticas, las expectativas de reuniones del banco central y otros factores podrían converger y provocar un cambio significativo en el tipo de cambio. Se recomienda mantener la vigilancia y seguir de cerca los movimientos del mercado en esta etapa sensible.