El yen japonés ha experimentado este año una montaña rusa en su cotización, desde su apreciación a principios de año hasta una fuerte caída a mediados de año y luego un rebote a finales. El dólar estadounidense rompió los 157 yenes, alcanzando un mínimo de medio año. ¿Qué refleja realmente esta caída? ¿Seguirá bajando en el futuro?
¿Por qué la caída del yen ha sido tan agresiva? Revelando los tres factores clave
Contradicciones en las políticas de los bancos centrales
El Banco de Japón y la Reserva Federal siguen caminos diferentes. En enero de 2025, el Banco de Japón elevará su tasa de referencia del 0.25% al 0.5%, marcando el mayor aumento en una sola ocasión desde 2007. Pero la Reserva Federal, en cambio, empieza a considerar recortes de tasas, lo que amplía la diferencia de tipos y empuja el valor del dólar al alza. Cuando el coste de financiamiento en Japón sube y en EE. UU. baja, el capital fluye naturalmente hacia EE. UU., y el yen se sigue vendiendo.
Preocupaciones por la política fiscal
La política fiscal activa del primer ministro Fumio Kishida ha atraído atención, pero el mercado duda de la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas japonesas. Esta inseguridad hace que los inversores prefieran huir de los activos en yen y buscar refugio en el dólar, considerado más seguro.
Impacto inverso de las operaciones de diferencial de tipos
Japón ha mantenido tasas bajas durante mucho tiempo, atrayendo operaciones de arbitraje. Pero con las señales de subida de tipos, estas operaciones empiezan a revertirse: los que toman prestado en yen intentan cerrar sus posiciones rápidamente, generando una fuerte presión vendedora que acentúa la caída del yen.
Análisis técnico de la caída del yen: de 160 a 140 en una caída abrupta
A principios de 2025, el dólar/yen rondaba los 160. Para el 21 de abril, la tasa había caído a 140.477, el mínimo del año. En solo tres meses, el yen se apreció más del 12%, una reversión rápida que sorprende.
Pero el movimiento posterior fue inesperado. Entre mayo y junio, el yen se recuperó brevemente, pero luego volvió a depreciarse. En octubre, el dólar rompió los 150 yenes, y en noviembre cayó por debajo de 157. ¿Qué indica esto? Que la confianza en las perspectivas económicas de Japón está tambaleándose.
El ministro de Finanzas japonés emitió una “advertencia enérgica”, señalando que el mercado muestra movimientos unidireccionales y rápidos, la señal más fuerte de intervención desde septiembre de 2022. El mercado empieza a anticipar que el gobierno japonés podría intervenir directamente en el mercado de divisas.
Punto de inflexión clave: ¿Se detendrá la caída en 2026?
La actitud del Banco de Japón es un factor decisivo
Para que el yen realmente invierta su tendencia, el Banco de Japón debe emitir señales claras de subida de tipos. Aunque la tasa base ya está en 0.5%, sigue siendo baja en comparación con otros países desarrollados. Si en la reunión de diciembre el banco confirma una política de subida más agresiva, el tipo de cambio podría caer de forma drástica. Desde el punto de vista técnico, el nivel de control de riesgo puede situarse en 156.70; si se rompe ese nivel, el siguiente objetivo sería 150 o incluso menos.
La bajada de tasas de la Reserva Federal impulsará la fortaleza del yen
Con signos cada vez más claros de desaceleración económica en EE. UU., las expectativas de recortes de tasas vuelven a crecer. Esto sería una gran noticia para el yen: el dólar se deprecia y el yen se aprecia en relación.
¿Qué opinan las instituciones sobre las perspectivas del yen en 2026?
El último estudio de Morgan Stanley indica que, si la Reserva Federal inicia recortes consecutivos, el yen frente al dólar podría apreciarse cerca de un 10% en los próximos meses. La firma considera que el dólar frente al yen ya está alejado de su valor justo, y que con la caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, esta desviación debería corregirse en el primer trimestre de 2026. Basándose en esto, Morgan Stanley estima que el dólar/yen podría caer a unos 140 yenes a principios del próximo año.
No obstante, el informe también advierte que si la economía estadounidense muestra signos de recuperación más adelante, impulsando una nueva ronda de operaciones de arbitraje, el yen podría volver a presionarse a la baja. Desde el análisis técnico, el dólar/yen aún tiene espacio para subir, pero la tendencia general está cambiando.
Revisión de la vuelta a una política más restrictiva del Banco de Japón: de la flexibilización a la tightening
Para entender las causas actuales de la caída del yen, hay que revisar la evolución de la política del Banco de Japón en los últimos años:
19 de marzo de 2024 — Fin de la era de tasas negativas
El Banco de Japón decide terminar con la política de tasas negativas del -0.1% y subirlas a un rango de 0 a 0.1%. Es la primera subida desde 2007, marcando el fin de una era de ultraexpansión. Sin embargo, en ese momento, el mercado no reaccionó positivamente y el yen siguió depreciándose debido a la ampliación de la diferencia de tipos con EE. UU.
31 de julio de 2024 — Subida inesperada de 15 puntos básicos
El Banco de Japón anuncia una subida de 15 puntos básicos (superando la expectativa del mercado de 10), llevando la tasa a 0.25%. Esta decisión desencadena un cierre masivo de operaciones de arbitraje en yen, provocando una gran turbulencia en los mercados globales; el índice Nikkei cayó un 12.4% el 5 de agosto. Tras una caída temporal, el yen se recuperó durante cuatro días consecutivos.
20 de septiembre de 2024 — Pausa en la subida de tasas
El Banco de Japón decide mantener la tasa en 0.25%. Durante los siguientes cuatro meses, el banco se mantiene inalterable, pero el dólar/yen subió de cerca de 150 a superar los 157.
24 de enero de 2025 — Subida decisiva de 50 puntos básicos
Este fue un cambio de rumbo importante. El Banco de Japón elevó la tasa de referencia del 0.25% al 0.5%, la mayor subida en una sola ocasión desde 2007. La decisión fue impulsada por dos factores principales: un IPC subyacente del 3.2% interanual, por encima de las expectativas, y las negociaciones laborales de otoño de 2024, que lograron un aumento salarial del 2.7%. Tras la subida, el rendimiento de los bonos a 10 años subió rápidamente hasta el 1.235%, y el yen mostró una tendencia de fortalecimiento, con el dólar/yen bajando de 158 a unos 150 a principios de año, incluso tocando 140.876 en abril.
De febrero a octubre de 2025 — Periodo de estancamiento en la política
Durante seis reuniones, el banco mantuvo la tasa en 0.5%. Sin cambios en la política, pero el yen siguió debilitándose, y el dólar/yen volvió a superar los 150. El gobernador del Banco de Japón, Ueda Kazuo, afirmó en el parlamento que hay que estar atentos al riesgo de que la debilidad del yen eleve los costes de importación, lo que fue interpretado como una señal de posible subida de tipos.
Cuatro indicadores clave para observar la cotización del yen
¿Quieres predecir la tendencia futura del yen? Los inversores pueden seguir estos cuatro indicadores:
1. Inflación (CPI) — El desencadenante directo de las subidas de tipos
La inflación en Japón sigue siendo relativamente baja en comparación con el resto del mundo, pero si continúa acelerándose, el banco se verá obligado a subir tipos para controlar los precios, lo que beneficiaría al yen. Por el contrario, si la inflación se desacelera, las expectativas de flexibilización se frustrarán y el yen se verá perjudicado a corto plazo.
2. Datos de crecimiento económico — PIB y PMI, los más importantes
Un crecimiento del PIB y un PMI en alza indican que el banco central tiene más espacio para endurecer, beneficiando al yen. Cuando la economía se desacelera, el banco necesita seguir relajando, lo que perjudica al yen. Actualmente, la economía japonesa se mantiene relativamente estable dentro del G7.
3. Comentarios del banco central — Ueda Kazuo, foco del mercado
Cada palabra del gobernador del Banco de Japón puede ser amplificada. Una señal de expectativa de subida de tipos empujará al yen al alza, mientras que una postura de flexibilización tendrá el efecto contrario.
4. Entorno internacional — La política de la Reserva Federal es una variable decisiva
Dado que el tipo de cambio es relativo, las decisiones de los bancos centrales de otros países también afectan al yen. Si la Fed recorta tasas, el yen se apreciará; si mantiene tasas altas, la apreciación del yen será limitada. Además, el yen tiene un carácter de refugio: en momentos de riesgo global, los inversores compran yen para protegerse.
Historia de la debilidad del yen en la última década
Para entender las causas profundas de la caída actual, revisemos algunos hitos importantes de los últimos diez años:
2011 terremoto y crisis nuclear — Presión inicial a la depreciación
El gran terremoto y el accidente en Fukushima provocaron pérdidas económicas enormes. Japón tuvo que comprar más dólares para importar petróleo, y las preocupaciones por la radiación afectaron el turismo y las exportaciones agrícolas, reduciendo ingresos en divisas y debilitando el yen.
2012-2013, Abenomics — Inicio de una expansión monetaria masiva
Tras la llegada de Shinzo Abe, se lanzó “Abenomics”, con una expansión sin precedentes en la compra de activos por parte del Banco de Japón. El gobernador Kuroda prometió inyectar en el mercado unos 1.4 billones de dólares en dos años. El mercado bursátil subió, pero el yen se depreció casi un 30% en ese período.
2021, inicio del endurecimiento de la Fed — Nueva era de diferencial de tipos
Tras anunciar que la Fed comenzaría a reducir su estímulo, Japón mantenía tasas muy bajas, atrayendo operaciones de arbitraje. Los inversores tomaban prestado en yen y compraban activos para aprovechar la diferencia, lo que presionaba a la baja al yen en un contexto de recuperación global.
2023, expectativas de fin de flexibilización — Comienzo del fin del ciclo expansivo
El nuevo gobernador Ueda Kazuo sugirió posibles cambios en la política, y la inflación superó el 3.3%, alimentando expectativas de endurecimiento.
2024 hasta hoy — Ajustes en política y volatilidad en el tipo de cambio
El Banco de Japón, en un contexto de políticas expansivas en otros países, ajustó su postura varias veces, subiendo tasas a 0.25% y luego a 0.5%, generando gran volatilidad en el yen. Pero, debido a un ritmo de ajuste relativamente lento, el yen ha llegado a nuevos mínimos.
Conclusión: ¿Es momento de comprar yen?
A pesar de que en el corto plazo el yen enfrenta presiones por la expansión de diferencial de tipos y la política del banco central, a largo plazo el yen volverá a su nivel justo, poniendo fin a su tendencia a la baja.
Recomendaciones para inversores comunes:
Si planeas viajar o gastar en Japón, puedes ir comprando yen de forma gradual para cubrir futuras necesidades, sin cambiar todo de una vez.
Para quienes quieren aprovechar la caída del yen en el mercado de divisas, deben evaluar cuidadosamente su tolerancia al riesgo, basándose en los análisis anteriores y, si es necesario, consultar a un profesional. Es importante gestionar el riesgo para evitar pérdidas por la volatilidad del mercado.
El mercado empieza a consolidar un consenso: el yen ya podría estar demasiado depreciado. La posible intervención del banco central, el giro hawkish del Banco de Japón y la debilidad del dólar en conjunto apuntan a un escenario de fortalecimiento del yen en el mediano plazo, con una reversión posible en 2026 que no debe ser ignorada.
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¿El yen japonés ha tocado fondo en su caída? ¿Dónde están las oportunidades de inversión para que la tasa de cambio se revierta en 2026?
El yen japonés ha experimentado este año una montaña rusa en su cotización, desde su apreciación a principios de año hasta una fuerte caída a mediados de año y luego un rebote a finales. El dólar estadounidense rompió los 157 yenes, alcanzando un mínimo de medio año. ¿Qué refleja realmente esta caída? ¿Seguirá bajando en el futuro?
¿Por qué la caída del yen ha sido tan agresiva? Revelando los tres factores clave
Contradicciones en las políticas de los bancos centrales
El Banco de Japón y la Reserva Federal siguen caminos diferentes. En enero de 2025, el Banco de Japón elevará su tasa de referencia del 0.25% al 0.5%, marcando el mayor aumento en una sola ocasión desde 2007. Pero la Reserva Federal, en cambio, empieza a considerar recortes de tasas, lo que amplía la diferencia de tipos y empuja el valor del dólar al alza. Cuando el coste de financiamiento en Japón sube y en EE. UU. baja, el capital fluye naturalmente hacia EE. UU., y el yen se sigue vendiendo.
Preocupaciones por la política fiscal
La política fiscal activa del primer ministro Fumio Kishida ha atraído atención, pero el mercado duda de la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas japonesas. Esta inseguridad hace que los inversores prefieran huir de los activos en yen y buscar refugio en el dólar, considerado más seguro.
Impacto inverso de las operaciones de diferencial de tipos
Japón ha mantenido tasas bajas durante mucho tiempo, atrayendo operaciones de arbitraje. Pero con las señales de subida de tipos, estas operaciones empiezan a revertirse: los que toman prestado en yen intentan cerrar sus posiciones rápidamente, generando una fuerte presión vendedora que acentúa la caída del yen.
Análisis técnico de la caída del yen: de 160 a 140 en una caída abrupta
A principios de 2025, el dólar/yen rondaba los 160. Para el 21 de abril, la tasa había caído a 140.477, el mínimo del año. En solo tres meses, el yen se apreció más del 12%, una reversión rápida que sorprende.
Pero el movimiento posterior fue inesperado. Entre mayo y junio, el yen se recuperó brevemente, pero luego volvió a depreciarse. En octubre, el dólar rompió los 150 yenes, y en noviembre cayó por debajo de 157. ¿Qué indica esto? Que la confianza en las perspectivas económicas de Japón está tambaleándose.
El ministro de Finanzas japonés emitió una “advertencia enérgica”, señalando que el mercado muestra movimientos unidireccionales y rápidos, la señal más fuerte de intervención desde septiembre de 2022. El mercado empieza a anticipar que el gobierno japonés podría intervenir directamente en el mercado de divisas.
Punto de inflexión clave: ¿Se detendrá la caída en 2026?
La actitud del Banco de Japón es un factor decisivo
Para que el yen realmente invierta su tendencia, el Banco de Japón debe emitir señales claras de subida de tipos. Aunque la tasa base ya está en 0.5%, sigue siendo baja en comparación con otros países desarrollados. Si en la reunión de diciembre el banco confirma una política de subida más agresiva, el tipo de cambio podría caer de forma drástica. Desde el punto de vista técnico, el nivel de control de riesgo puede situarse en 156.70; si se rompe ese nivel, el siguiente objetivo sería 150 o incluso menos.
La bajada de tasas de la Reserva Federal impulsará la fortaleza del yen
Con signos cada vez más claros de desaceleración económica en EE. UU., las expectativas de recortes de tasas vuelven a crecer. Esto sería una gran noticia para el yen: el dólar se deprecia y el yen se aprecia en relación.
¿Qué opinan las instituciones sobre las perspectivas del yen en 2026?
El último estudio de Morgan Stanley indica que, si la Reserva Federal inicia recortes consecutivos, el yen frente al dólar podría apreciarse cerca de un 10% en los próximos meses. La firma considera que el dólar frente al yen ya está alejado de su valor justo, y que con la caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, esta desviación debería corregirse en el primer trimestre de 2026. Basándose en esto, Morgan Stanley estima que el dólar/yen podría caer a unos 140 yenes a principios del próximo año.
No obstante, el informe también advierte que si la economía estadounidense muestra signos de recuperación más adelante, impulsando una nueva ronda de operaciones de arbitraje, el yen podría volver a presionarse a la baja. Desde el análisis técnico, el dólar/yen aún tiene espacio para subir, pero la tendencia general está cambiando.
Revisión de la vuelta a una política más restrictiva del Banco de Japón: de la flexibilización a la tightening
Para entender las causas actuales de la caída del yen, hay que revisar la evolución de la política del Banco de Japón en los últimos años:
19 de marzo de 2024 — Fin de la era de tasas negativas
El Banco de Japón decide terminar con la política de tasas negativas del -0.1% y subirlas a un rango de 0 a 0.1%. Es la primera subida desde 2007, marcando el fin de una era de ultraexpansión. Sin embargo, en ese momento, el mercado no reaccionó positivamente y el yen siguió depreciándose debido a la ampliación de la diferencia de tipos con EE. UU.
31 de julio de 2024 — Subida inesperada de 15 puntos básicos
El Banco de Japón anuncia una subida de 15 puntos básicos (superando la expectativa del mercado de 10), llevando la tasa a 0.25%. Esta decisión desencadena un cierre masivo de operaciones de arbitraje en yen, provocando una gran turbulencia en los mercados globales; el índice Nikkei cayó un 12.4% el 5 de agosto. Tras una caída temporal, el yen se recuperó durante cuatro días consecutivos.
20 de septiembre de 2024 — Pausa en la subida de tasas
El Banco de Japón decide mantener la tasa en 0.25%. Durante los siguientes cuatro meses, el banco se mantiene inalterable, pero el dólar/yen subió de cerca de 150 a superar los 157.
24 de enero de 2025 — Subida decisiva de 50 puntos básicos
Este fue un cambio de rumbo importante. El Banco de Japón elevó la tasa de referencia del 0.25% al 0.5%, la mayor subida en una sola ocasión desde 2007. La decisión fue impulsada por dos factores principales: un IPC subyacente del 3.2% interanual, por encima de las expectativas, y las negociaciones laborales de otoño de 2024, que lograron un aumento salarial del 2.7%. Tras la subida, el rendimiento de los bonos a 10 años subió rápidamente hasta el 1.235%, y el yen mostró una tendencia de fortalecimiento, con el dólar/yen bajando de 158 a unos 150 a principios de año, incluso tocando 140.876 en abril.
De febrero a octubre de 2025 — Periodo de estancamiento en la política
Durante seis reuniones, el banco mantuvo la tasa en 0.5%. Sin cambios en la política, pero el yen siguió debilitándose, y el dólar/yen volvió a superar los 150. El gobernador del Banco de Japón, Ueda Kazuo, afirmó en el parlamento que hay que estar atentos al riesgo de que la debilidad del yen eleve los costes de importación, lo que fue interpretado como una señal de posible subida de tipos.
Cuatro indicadores clave para observar la cotización del yen
¿Quieres predecir la tendencia futura del yen? Los inversores pueden seguir estos cuatro indicadores:
1. Inflación (CPI) — El desencadenante directo de las subidas de tipos
La inflación en Japón sigue siendo relativamente baja en comparación con el resto del mundo, pero si continúa acelerándose, el banco se verá obligado a subir tipos para controlar los precios, lo que beneficiaría al yen. Por el contrario, si la inflación se desacelera, las expectativas de flexibilización se frustrarán y el yen se verá perjudicado a corto plazo.
2. Datos de crecimiento económico — PIB y PMI, los más importantes
Un crecimiento del PIB y un PMI en alza indican que el banco central tiene más espacio para endurecer, beneficiando al yen. Cuando la economía se desacelera, el banco necesita seguir relajando, lo que perjudica al yen. Actualmente, la economía japonesa se mantiene relativamente estable dentro del G7.
3. Comentarios del banco central — Ueda Kazuo, foco del mercado
Cada palabra del gobernador del Banco de Japón puede ser amplificada. Una señal de expectativa de subida de tipos empujará al yen al alza, mientras que una postura de flexibilización tendrá el efecto contrario.
4. Entorno internacional — La política de la Reserva Federal es una variable decisiva
Dado que el tipo de cambio es relativo, las decisiones de los bancos centrales de otros países también afectan al yen. Si la Fed recorta tasas, el yen se apreciará; si mantiene tasas altas, la apreciación del yen será limitada. Además, el yen tiene un carácter de refugio: en momentos de riesgo global, los inversores compran yen para protegerse.
Historia de la debilidad del yen en la última década
Para entender las causas profundas de la caída actual, revisemos algunos hitos importantes de los últimos diez años:
2011 terremoto y crisis nuclear — Presión inicial a la depreciación
El gran terremoto y el accidente en Fukushima provocaron pérdidas económicas enormes. Japón tuvo que comprar más dólares para importar petróleo, y las preocupaciones por la radiación afectaron el turismo y las exportaciones agrícolas, reduciendo ingresos en divisas y debilitando el yen.
2012-2013, Abenomics — Inicio de una expansión monetaria masiva
Tras la llegada de Shinzo Abe, se lanzó “Abenomics”, con una expansión sin precedentes en la compra de activos por parte del Banco de Japón. El gobernador Kuroda prometió inyectar en el mercado unos 1.4 billones de dólares en dos años. El mercado bursátil subió, pero el yen se depreció casi un 30% en ese período.
2021, inicio del endurecimiento de la Fed — Nueva era de diferencial de tipos
Tras anunciar que la Fed comenzaría a reducir su estímulo, Japón mantenía tasas muy bajas, atrayendo operaciones de arbitraje. Los inversores tomaban prestado en yen y compraban activos para aprovechar la diferencia, lo que presionaba a la baja al yen en un contexto de recuperación global.
2023, expectativas de fin de flexibilización — Comienzo del fin del ciclo expansivo
El nuevo gobernador Ueda Kazuo sugirió posibles cambios en la política, y la inflación superó el 3.3%, alimentando expectativas de endurecimiento.
2024 hasta hoy — Ajustes en política y volatilidad en el tipo de cambio
El Banco de Japón, en un contexto de políticas expansivas en otros países, ajustó su postura varias veces, subiendo tasas a 0.25% y luego a 0.5%, generando gran volatilidad en el yen. Pero, debido a un ritmo de ajuste relativamente lento, el yen ha llegado a nuevos mínimos.
Conclusión: ¿Es momento de comprar yen?
A pesar de que en el corto plazo el yen enfrenta presiones por la expansión de diferencial de tipos y la política del banco central, a largo plazo el yen volverá a su nivel justo, poniendo fin a su tendencia a la baja.
Recomendaciones para inversores comunes:
Si planeas viajar o gastar en Japón, puedes ir comprando yen de forma gradual para cubrir futuras necesidades, sin cambiar todo de una vez.
Para quienes quieren aprovechar la caída del yen en el mercado de divisas, deben evaluar cuidadosamente su tolerancia al riesgo, basándose en los análisis anteriores y, si es necesario, consultar a un profesional. Es importante gestionar el riesgo para evitar pérdidas por la volatilidad del mercado.
El mercado empieza a consolidar un consenso: el yen ya podría estar demasiado depreciado. La posible intervención del banco central, el giro hawkish del Banco de Japón y la debilidad del dólar en conjunto apuntan a un escenario de fortalecimiento del yen en el mediano plazo, con una reversión posible en 2026 que no debe ser ignorada.