El tipo de cambio del dólar estadounidense frente al yen japonés alcanzó un mínimo en 34 años en 2025, y la tendencia de caída del yen ha persistido durante aproximadamente 10 meses. Esta caída no es casualidad, sino el resultado de la interacción de múltiples factores. Comprender la lógica de la caída del yen es crucial para evaluar las oportunidades de inversión en 2026.
Los tres principales impulsores de la caída del yen
Discrepancias políticas que amplían la diferencia de tasas entre Japón y EE. UU.
Las políticas divergentes del Banco de Japón y la Reserva Federal son la principal fuerza que impulsa la caída del yen. En marzo de 2024, el Banco de Japón terminó con su política de tasas negativas de 17 años, elevando la tasa de interés a 0-0.1%; en enero de 2025, la subió aún más a 0.5%. Sin embargo, en ese mismo período, la Reserva Federal mantuvo tasas altas e incluso sugirió posibles futuras subidas, lo que continúa ampliando la diferencia de tasas entre EE. UU. y Japón.
Esta ampliación de la diferencia de tasas genera una gran cantidad de arbitraje de capital: los inversores toman prestado en Japón a tasas bajas y dirigen esos fondos hacia activos de mayor rendimiento en EE. UU. Mientras la tasa de interés del dólar sea superior a la del yen, la caída del yen seguirá siendo impulsada.
Política fiscal que genera crisis de confianza
El gobierno de Sanae Takaichi, con una política fiscal activa, ha generado preocupaciones en el mercado sobre la sostenibilidad fiscal a largo plazo de Japón. Cuando los inversores dudan de la capacidad del gobierno para pagar su deuda, la demanda por la moneda del país disminuye naturalmente, agravando aún más la caída del yen.
Ciclo de auto-reforzamiento del arbitraje
El yen, como tradicional “moneda de financiación de arbitraje”, con su bajo interés, es la favorita para operaciones apalancadas. A medida que el yen cae, más inversores participan en esta tendencia, creando un ciclo de caída auto-reforzado. En noviembre, cuando el dólar rompió la barrera de 157 yenes, el Ministro de Finanzas de Japón emitió una “advertencia muy fuerte”, la señal más contundente de intervención en el mercado de divisas desde septiembre de 2022.
¿Puede revertirse la caída del yen? Los tres puntos clave
La señal de la política del banco central es la más importante
Para que el yen deje de caer realmente, es necesario que el Banco de Japón emita una hoja de ruta clara para subir tasas. La atención del mercado se centra en la reunión de política de diciembre: ¿Subirá el Banco de Japón las tasas? ¿Comenzará la Reserva Federal a bajar las tasas? Estas dos variables determinarán el destino de la caída del yen.
La desaceleración económica en EE. UU. es un cambio importante
Con signos de desaceleración en la economía estadounidense, aumenta la probabilidad de que la Reserva Federal inicie un ciclo de reducción de tasas. Si el dólar se debilita, la fuerza de la caída del yen disminuirá notablemente.
Señales técnicas claras
A corto plazo, operar en corto en niveles por debajo de 156.70 en cada rebote es una estrategia relativamente segura. Si las autoridades japonesas intervienen o el banco central establece una hoja de ruta para subir tasas, el dólar frente al yen podría experimentar una caída abrupta, con objetivos en torno a 150 o incluso más bajos.
Predicciones de las instituciones: ¿ha llegado el pico de la caída del yen?
El último informe de Morgan Stanley indica que el tipo de cambio del dólar frente al yen ya se ha desviado del valor razonable. La firma predice que, a medida que la desaceleración económica en EE. UU. impulse la caída en los rendimientos de los bonos del gobierno, esta desviación se corregirá en el primer trimestre de 2026.
Datos clave de predicción:
Se espera que el yen se aprecie cerca de un 10% en los próximos meses frente al dólar
El dólar frente al yen caerá a aproximadamente 140 yenes a principios de 2026
Si la economía estadounidense se recupera en la segunda mitad del próximo año, el yen podría volver a enfrentar presiones a la baja
Morgan Stanley enfatiza que, aunque las políticas fiscales internas de Japón no muestran una expansión clara, los factores externos (especialmente la dirección de la economía estadounidense) serán las variables principales que determinen la tendencia del yen.
Orígenes históricos de la caída del yen: una revisión de 10 años
La caída del yen no comenzó en 2024. Revisando la última década, varios eventos importantes han moldeado la trayectoria a largo plazo del yen:
2011: La gran crisis energética tras el terremoto de Japón
El accidente nuclear en Fukushima generó una brecha energética que obligó a Japón a importar grandes cantidades de petróleo, vendiendo divisas para comprar dólares. Al mismo tiempo, las preocupaciones por la radiación afectaron el turismo y las exportaciones de productos agrícolas, reduciendo drásticamente los ingresos en divisas.
2013: La expansión masiva de la flexibilización cuantitativa
Tras asumir el cargo, Haruhiko Kuroda lanzó un plan de compra de activos sin precedentes, inyectando en dos años aproximadamente 1.4 billones de dólares en equivalente en moneda. Aunque estimuló la bolsa, el yen se depreció casi un 30% en ese período.
2021: La Reserva Federal comienza a endurecer su política monetaria
Tras iniciar la reducción de su balance (Tapering), las expectativas de apreciación del dólar aumentaron. Al mismo tiempo, el entorno de tasas ultra bajas en Japón atrajo arbitraje, presionando aún más a la baja al yen.
2024: Punto de inflexión en la política del banco central
En un contexto de políticas monetarias globales mayormente expansivas, el Banco de Japón sorprendió con un aumento de tasas, lo que elevó las preocupaciones sobre la economía japonesa y aumentó el riesgo de una caída aún mayor del yen.
Cuatro indicadores clave para monitorear la tendencia del yen
Los inversores que quieran juzgar la dirección futura del yen deben seguir estos factores clave:
1. Inflación (CPI)
La inflación actual en Japón sigue siendo relativamente baja en comparación con el resto del mundo. Si la inflación aumenta, el banco central tendrá más espacio para subir tasas, beneficiando al yen; si la inflación se desacelera, la urgencia de subir tasas disminuirá, poniendo presión a la baja sobre el yen.
2. Indicadores de crecimiento económico (PIB y PMI)
Datos económicos sólidos en Japón indican mayor espacio para que el banco central adopte una política restrictiva, apoyando al yen; una desaceleración requerirá mantener una política flexible, perjudicando al yen. Actualmente, la economía japonesa se mantiene relativamente estable dentro del G7.
3. Comentarios y decisiones del banco central
Cada declaración del gobernador del Banco de Japón, Ueda Kazuo, puede generar volatilidad en el mercado. Sus recientes comentarios sobre la debilidad del yen y el aumento en los costos de importación ya se interpretan como señales de posible subida de tasas.
4. Políticas de otros bancos centrales y aversión al riesgo
Las decisiones de otros bancos centrales (especialmente la Reserva Federal) afectan directamente el valor relativo del yen. Además, el yen tiene una historia de ser una moneda refugio, por lo que las crisis geopolíticas suelen provocar picos en su valor a corto plazo.
Conclusión temporal
Aunque en el corto plazo la ampliación de la diferencia de tasas entre EE. UU. y Japón y los retrasos en las políticas del Banco de Japón mantienen la caída del yen, la lógica a largo plazo respalda que el yen eventualmente volverá a su nivel justo. Los inversores deben estar atentos a la reunión del primer trimestre de 2026 y a los datos económicos de EE. UU. como señales clave para detectar una posible reversión del yen.
Para quienes viajan o consumen en Japón, puede ser prudente distribuir las compras en varias etapas; para los operadores de forex con margen, es importante ajustar las estrategias según su tolerancia al riesgo y situación financiera, gestionando bien los riesgos ante la volatilidad del mercado.
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La caída del yen japonés a su nivel más bajo en 34 años: las tres fuerzas impulsoras detrás de esta tendencia【Predicción de tendencia para 2026】
El tipo de cambio del dólar estadounidense frente al yen japonés alcanzó un mínimo en 34 años en 2025, y la tendencia de caída del yen ha persistido durante aproximadamente 10 meses. Esta caída no es casualidad, sino el resultado de la interacción de múltiples factores. Comprender la lógica de la caída del yen es crucial para evaluar las oportunidades de inversión en 2026.
Los tres principales impulsores de la caída del yen
Discrepancias políticas que amplían la diferencia de tasas entre Japón y EE. UU.
Las políticas divergentes del Banco de Japón y la Reserva Federal son la principal fuerza que impulsa la caída del yen. En marzo de 2024, el Banco de Japón terminó con su política de tasas negativas de 17 años, elevando la tasa de interés a 0-0.1%; en enero de 2025, la subió aún más a 0.5%. Sin embargo, en ese mismo período, la Reserva Federal mantuvo tasas altas e incluso sugirió posibles futuras subidas, lo que continúa ampliando la diferencia de tasas entre EE. UU. y Japón.
Esta ampliación de la diferencia de tasas genera una gran cantidad de arbitraje de capital: los inversores toman prestado en Japón a tasas bajas y dirigen esos fondos hacia activos de mayor rendimiento en EE. UU. Mientras la tasa de interés del dólar sea superior a la del yen, la caída del yen seguirá siendo impulsada.
Política fiscal que genera crisis de confianza
El gobierno de Sanae Takaichi, con una política fiscal activa, ha generado preocupaciones en el mercado sobre la sostenibilidad fiscal a largo plazo de Japón. Cuando los inversores dudan de la capacidad del gobierno para pagar su deuda, la demanda por la moneda del país disminuye naturalmente, agravando aún más la caída del yen.
Ciclo de auto-reforzamiento del arbitraje
El yen, como tradicional “moneda de financiación de arbitraje”, con su bajo interés, es la favorita para operaciones apalancadas. A medida que el yen cae, más inversores participan en esta tendencia, creando un ciclo de caída auto-reforzado. En noviembre, cuando el dólar rompió la barrera de 157 yenes, el Ministro de Finanzas de Japón emitió una “advertencia muy fuerte”, la señal más contundente de intervención en el mercado de divisas desde septiembre de 2022.
¿Puede revertirse la caída del yen? Los tres puntos clave
La señal de la política del banco central es la más importante
Para que el yen deje de caer realmente, es necesario que el Banco de Japón emita una hoja de ruta clara para subir tasas. La atención del mercado se centra en la reunión de política de diciembre: ¿Subirá el Banco de Japón las tasas? ¿Comenzará la Reserva Federal a bajar las tasas? Estas dos variables determinarán el destino de la caída del yen.
La desaceleración económica en EE. UU. es un cambio importante
Con signos de desaceleración en la economía estadounidense, aumenta la probabilidad de que la Reserva Federal inicie un ciclo de reducción de tasas. Si el dólar se debilita, la fuerza de la caída del yen disminuirá notablemente.
Señales técnicas claras
A corto plazo, operar en corto en niveles por debajo de 156.70 en cada rebote es una estrategia relativamente segura. Si las autoridades japonesas intervienen o el banco central establece una hoja de ruta para subir tasas, el dólar frente al yen podría experimentar una caída abrupta, con objetivos en torno a 150 o incluso más bajos.
Predicciones de las instituciones: ¿ha llegado el pico de la caída del yen?
El último informe de Morgan Stanley indica que el tipo de cambio del dólar frente al yen ya se ha desviado del valor razonable. La firma predice que, a medida que la desaceleración económica en EE. UU. impulse la caída en los rendimientos de los bonos del gobierno, esta desviación se corregirá en el primer trimestre de 2026.
Datos clave de predicción:
Morgan Stanley enfatiza que, aunque las políticas fiscales internas de Japón no muestran una expansión clara, los factores externos (especialmente la dirección de la economía estadounidense) serán las variables principales que determinen la tendencia del yen.
Orígenes históricos de la caída del yen: una revisión de 10 años
La caída del yen no comenzó en 2024. Revisando la última década, varios eventos importantes han moldeado la trayectoria a largo plazo del yen:
2011: La gran crisis energética tras el terremoto de Japón
El accidente nuclear en Fukushima generó una brecha energética que obligó a Japón a importar grandes cantidades de petróleo, vendiendo divisas para comprar dólares. Al mismo tiempo, las preocupaciones por la radiación afectaron el turismo y las exportaciones de productos agrícolas, reduciendo drásticamente los ingresos en divisas.
2013: La expansión masiva de la flexibilización cuantitativa
Tras asumir el cargo, Haruhiko Kuroda lanzó un plan de compra de activos sin precedentes, inyectando en dos años aproximadamente 1.4 billones de dólares en equivalente en moneda. Aunque estimuló la bolsa, el yen se depreció casi un 30% en ese período.
2021: La Reserva Federal comienza a endurecer su política monetaria
Tras iniciar la reducción de su balance (Tapering), las expectativas de apreciación del dólar aumentaron. Al mismo tiempo, el entorno de tasas ultra bajas en Japón atrajo arbitraje, presionando aún más a la baja al yen.
2024: Punto de inflexión en la política del banco central
En un contexto de políticas monetarias globales mayormente expansivas, el Banco de Japón sorprendió con un aumento de tasas, lo que elevó las preocupaciones sobre la economía japonesa y aumentó el riesgo de una caída aún mayor del yen.
Cuatro indicadores clave para monitorear la tendencia del yen
Los inversores que quieran juzgar la dirección futura del yen deben seguir estos factores clave:
1. Inflación (CPI)
La inflación actual en Japón sigue siendo relativamente baja en comparación con el resto del mundo. Si la inflación aumenta, el banco central tendrá más espacio para subir tasas, beneficiando al yen; si la inflación se desacelera, la urgencia de subir tasas disminuirá, poniendo presión a la baja sobre el yen.
2. Indicadores de crecimiento económico (PIB y PMI)
Datos económicos sólidos en Japón indican mayor espacio para que el banco central adopte una política restrictiva, apoyando al yen; una desaceleración requerirá mantener una política flexible, perjudicando al yen. Actualmente, la economía japonesa se mantiene relativamente estable dentro del G7.
3. Comentarios y decisiones del banco central
Cada declaración del gobernador del Banco de Japón, Ueda Kazuo, puede generar volatilidad en el mercado. Sus recientes comentarios sobre la debilidad del yen y el aumento en los costos de importación ya se interpretan como señales de posible subida de tasas.
4. Políticas de otros bancos centrales y aversión al riesgo
Las decisiones de otros bancos centrales (especialmente la Reserva Federal) afectan directamente el valor relativo del yen. Además, el yen tiene una historia de ser una moneda refugio, por lo que las crisis geopolíticas suelen provocar picos en su valor a corto plazo.
Conclusión temporal
Aunque en el corto plazo la ampliación de la diferencia de tasas entre EE. UU. y Japón y los retrasos en las políticas del Banco de Japón mantienen la caída del yen, la lógica a largo plazo respalda que el yen eventualmente volverá a su nivel justo. Los inversores deben estar atentos a la reunión del primer trimestre de 2026 y a los datos económicos de EE. UU. como señales clave para detectar una posible reversión del yen.
Para quienes viajan o consumen en Japón, puede ser prudente distribuir las compras en varias etapas; para los operadores de forex con margen, es importante ajustar las estrategias según su tolerancia al riesgo y situación financiera, gestionando bien los riesgos ante la volatilidad del mercado.