#加密资产监管框架 Al mirar hacia atrás, no puedo evitar sentir una gran emoción. En estos años, he sido testigo del proceso de cómo los activos encriptación pasaron de ser desconocidos a ser objeto de atención. Hoy en día, incluso las principales universidades de EE. UU. comienzan a invertir en activos relacionados con Bitcoin, lo cual es realmente emocionante. La Universidad de Brown y la Universidad de Emory poseen más de 65 millones de dólares en activos de Bitcoin, y Harvard tiene en su poder un ETF de Bitcoin valorado en 442.8 millones de dólares. Esto me recuerda a 2013, cuando el Bitcoin era solo un juguete en el círculo de los geeks. ¿Quién podría haber imaginado que, en solo diez años, se convertiría en un objeto de inversión que incluso las universidades de la Ivy League están compitiendo por invertir?
Sin embargo, el riesgo y la oportunidad coexisten. La gran inversión de estas universidades sin duda impulsará el proceso de la mainstreamización de los activos encriptados. Pero al mismo tiempo, también resalta la urgencia de establecer un marco regulatorio sólido. Al revisar la historia, cada vez que surge una nueva clase de activos, viene acompañada de un seguimiento regulatorio. Bitcoin no es una excepción.
¿Cuáles fueron las consecuencias amargas de la burbuja de Internet y la crisis de las hipotecas subprime, sino la falta de regulación? Hoy, tenemos ejemplos del pasado, y debemos prepararnos para lo que viene. Espero que las agencias reguladoras puedan equilibrar la innovación y el riesgo, allanando el camino para el desarrollo saludable de los activos encriptados. Después de todo, la historia siempre se repite de nuevas maneras, y lo que podemos hacer es aprender de lo pasado para estar listos para el futuro.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
#加密资产监管框架 Al mirar hacia atrás, no puedo evitar sentir una gran emoción. En estos años, he sido testigo del proceso de cómo los activos encriptación pasaron de ser desconocidos a ser objeto de atención. Hoy en día, incluso las principales universidades de EE. UU. comienzan a invertir en activos relacionados con Bitcoin, lo cual es realmente emocionante. La Universidad de Brown y la Universidad de Emory poseen más de 65 millones de dólares en activos de Bitcoin, y Harvard tiene en su poder un ETF de Bitcoin valorado en 442.8 millones de dólares. Esto me recuerda a 2013, cuando el Bitcoin era solo un juguete en el círculo de los geeks. ¿Quién podría haber imaginado que, en solo diez años, se convertiría en un objeto de inversión que incluso las universidades de la Ivy League están compitiendo por invertir?
Sin embargo, el riesgo y la oportunidad coexisten. La gran inversión de estas universidades sin duda impulsará el proceso de la mainstreamización de los activos encriptados. Pero al mismo tiempo, también resalta la urgencia de establecer un marco regulatorio sólido. Al revisar la historia, cada vez que surge una nueva clase de activos, viene acompañada de un seguimiento regulatorio. Bitcoin no es una excepción.
¿Cuáles fueron las consecuencias amargas de la burbuja de Internet y la crisis de las hipotecas subprime, sino la falta de regulación? Hoy, tenemos ejemplos del pasado, y debemos prepararnos para lo que viene. Espero que las agencias reguladoras puedan equilibrar la innovación y el riesgo, allanando el camino para el desarrollo saludable de los activos encriptados. Después de todo, la historia siempre se repite de nuevas maneras, y lo que podemos hacer es aprender de lo pasado para estar listos para el futuro.