TAP no es solo un token, sino un protocolo de acceso a liquidez descentralizado. Su objetivo es convertirse en la "capa de transacción diaria" del mundo Web3, permitiendo que el valor de los activos digitales fluya de manera instantánea y sin fisuras, como un toque en la pantalla, gracias a una experiencia de usuario sencilla, costos de transacción extremadamente bajos y una utilidad muy fuerte.