Ripple ha comenzado a probar su stablecoin RLUSD en un sandbox regulatorio gestionado por el banco central de Singapur, con el objetivo de modernizar los pagos de financiamiento comercial. La prueba, realizada bajo la iniciativa BLOOM de la Autoridad Monetaria de Singapur, involucra a Ripple y a la empresa de cadena de suministro Unloq. La prueba se centra en automatizar pagos transfronterizos mediante la activación de transacciones una vez que se verifican las condiciones de envío.
Ripple confirmó su participación en BLOOM, un programa liderado por la Autoridad Monetaria de Singapur. La iniciativa se enfoca en pasivos bancarios tokenizados y stablecoins regulados. Según la compañía, la prueba integra RLUSD en un entorno controlado para pruebas institucionales.
Cabe destacar que Ripple se asoció con Unloq para ejecutar la prueba. El sistema conecta la plataforma SC+ de Unloq con el XRP Ledger. Combina obligaciones comerciales, condiciones de liquidación y flujos de financiamiento en una sola capa de ejecución. Como resultado, la configuración permite que los pagos se realicen una vez que se cumplen las condiciones predefinidas.
La prueba apunta a resolver ineficiencias de larga data en los sistemas de financiamiento comercial. Tradicionalmente, las transacciones dependen de verificaciones manuales y múltiples intermediarios bancarios. Estos pasos suelen retrasar las liquidaciones durante días o semanas.
Sin embargo, el sistema basado en RLUSD automatiza este proceso. Una vez que se verifica el envío, la plataforma libera los pagos de forma instantánea. La infraestructura de Unloq gestiona los documentos comerciales y los términos del contrato en un solo sistema. Mientras tanto, RLUSD se encarga de la transferencia real de fondos en la cadena.
Este desarrollo sigue a dos anuncios recientes de Ripple. La compañía expandió Ripple Payments hacia una plataforma más amplia de infraestructura de stablecoins. También obtuvo una licencia de servicios financieros en Australia mediante una adquisición.
Estas acciones se alinean con el enfoque institucional de Ripple. La entrada en el sandbox de Singapur añade una capa de prueba respaldada por el banco central. Según la compañía, este paso apoya la experimentación regulada para casos de uso empresarial.