Gate News Noticias, el 24 de marzo, el CEO de BlackRock, Larry Fink, reiteró en la carta a los accionistas de 2026 que la tokenización de activos financieros podría resolver la baja participación de los inversores y las amenazas potenciales de la inteligencia artificial a la concentración de la riqueza. Fink señaló que casi la mitad de los estadounidenses no participan en inversiones en mercados públicos, y que la tokenización puede convertir acciones y bonos en tokens en blockchain, haciendo que las inversiones a largo plazo sean tan fáciles como los pagos diarios, reduciendo barreras y disminuyendo la brecha de riqueza.
Fink predice que para 2030, el mercado global de tokenización alcanzará los 20 billones de dólares, abarcando acciones, ETFs, índices, materias primas y otros activos tradicionales. Los analistas creen que la tokenización, mediante blockchain, mejorará la velocidad de las transacciones y reducirá los costos operativos, ofreciendo a los inversores individuales canales de inversión las 24 horas. Grayscale estima que para fines de esta década, el mercado podría llegar a 35 billones de dólares. Plataformas como Robinhood y Superstate ya están impulsando la negociación de acciones tokenizadas, pasando de la fase piloto a la construcción de infraestructura.
La regulación sigue siendo clave para el desarrollo de la tokenización. Fink enfatizó que se necesitan medidas de protección para los compradores, estándares estrictos para el riesgo de contraparte y verificación de identidad digital. La reciente aprobación preliminar del Senado de EE. UU. y la Casa Blanca sobre la ley de stablecoins proporciona claridad regulatoria para los activos tokenizados y podría abrirse a mercados como Nasdaq y la Bolsa de Valores de Nueva York. Johann Kerbrat, vicepresidente senior de Robinhood Crypto, afirmó que una vez establecido un marco regulatorio claro, la industria acelerará la adopción e innovación.
En general, Fink considera que la tokenización no solo puede aumentar la participación en inversiones, sino también contrarrestar la concentración de riqueza provocada por la inteligencia artificial, ofreciendo nuevas oportunidades de inversión digital tanto para instituciones como para minoristas. Con la creciente adopción de billeteras digitales, esta innovación tiene el potencial de transformar la gestión de activos financieros a nivel global.