Un holder de Cardano de mucho tiempo se alejó de toda su posición en ADA con una pérdida de aproximadamente $100,000, y la razón no tuvo nada que ver con la tecnología ni con los gráficos de precios. Todo se redujo a la comunidad. Jure Karamarko, fundador de SongMarketCap, compartió la historia en las redes sociales, y tocó una fibra sensible.
El holder vendió a $0.25, sufriendo una pérdida financiera significativa, pero dijo que valió la pena solo por terminar con ese ecosistema. Sus palabras fueron bastante sinceras. Explicó que el espacio estaba lleno de personas con “egos enfermizos” que destruirían las cosas para su propio beneficio. Para él, estas personas no tienen en mente los mejores intereses de Cardano. Solo piensan en sí mismas y tienen egos muy ruidosos.
Lo que hace especial esta historia es que la ira no se centraba en la hoja de ruta de Cardano ni en las personas detrás de ella. En cambio, la ira se dirigía a las personas que estaban creando la cultura en torno al proyecto.
El exmiembro creía que las peleas constantes y los rumores se habían vuelto tan agobiantes que ningún nivel de avance técnico sería suficiente para que él permaneciera. “Ya no quiero ser parte de ese ecosistema, sin importar el costo”, le dijo el exmiembro a Karamarko, y lo decía en serio.
Karamarko se queda, y TheCryptoBasic señala que el hombre sí reconoció la frustración y esperaba que eventualmente surgieran mejores personas para guiar a la comunidad en una dirección mejor.
Estas tensiones no surgieron de la nada. En tiempos recientes, la comunidad de Cardano ha sido testigo de varias disputas agudas. Estas diferencias van desde el conflicto con Iagon hasta el debate sobre financiamiento.
Incluso el intento de unir a los principales actores del ecosistema mediante la iniciativa Pentad no ha sido suficiente para calmar las aguas. Las tensiones subyacentes siguen brotando. La presión en el mercado cripto en general tampoco ha ayudado al ánimo.
Bitcoin ha estado luchando, y el precio de ADA ha reflejado esa debilidad general. Pero para este inversor en particular, las condiciones del mercado eran casi un asunto secundario. Fue la toxicidad diaria lo que lo llevó al límite.
Todo el episodio es un recordatorio bastante claro de que un proyecto de blockchain no es solo su código o su libro blanco, también son sus personas. Y a veces, el lado humano puede importar tanto como cualquier cosa que suceda en la cadena.
¿La red más inútil en cripto? Analista critica a Cardano por su bajo uso en comparación con rivales