

El mercado de criptomonedas vivió un momento decisivo cuando MSCI comunicó que mantendría a las empresas de tesorería de activos digitales, incluida Strategy (antes MicroStrategy), en sus índices globales hasta 2026. Esta medida estratégica cambió de raíz el ánimo del mercado y aportó un alivio considerable a los inversores, que venían sufriendo una fuerte volatilidad previamente. El impacto de la inclusión en el índice MSCI es incuestionable, ya que la decisión respondió directamente a las inquietudes que habían presionado la acción de MSTR durante 2025, cuando las ventas sostenidas llevaron la cotización al mínimo anual de 155 dólares.
La lógica de MSCI se basó en evitar perturbaciones inmediatas en el mercado, que habrían surgido de la exclusión repentina de grandes firmas de tesorería de activos digitales. La decisión evitó cerca de 15 000 millones de dólares en presiones vendedoras potenciales, que habrían afectado a carteras institucionales en todo el mundo. Para Strategy, este desenlace supuso un salvavidas en un periodo difícil, con una caída de casi el 50 % en la acción durante 2025. Extender la inclusión en el índice hasta 2026 demuestra que MSCI reconoce a las empresas de tesorería de activos digitales como elementos legítimos del entorno inversor actual, merecedoras de permanecer en los índices principales. Este reconocimiento tiene implicaciones profundas para los inversores institucionales interesados en Bitcoin a través de mercados de renta variable tradicionales, ya que mantiene el acceso a través de fondos indexados pasivos con posiciones relevantes en valores bajo seguimiento de MSCI. La decisión refuerza que la aprobación de acciones cripto por parte del índice MSCI sigue siendo un factor esencial para empresas cuyo modelo de negocio gira en torno a la acumulación de activos digitales.
La reacción inmediata del mercado—el repunte del 5 % de la acción de MSTR tras el anuncio—fue la respuesta directa a la resolución de una amenaza existencial que había preocupado a los inversores durante meses. Hasta la decisión de MSCI, Strategy se enfrentaba a un momento crítico: la exclusión del índice habría obligado a los fondos pasivos, que gestionan cientos de millones de dólares, a liquidar posiciones. El repunte se produjo porque los inversores institucionales comprendieron que la continuidad en el índice les permitía mantener posiciones a través de estrategias pasivas sin interrupciones, y al mismo tiempo avalaba el modelo de negocio de tesorería de activos digitales desde el punto de vista regulatorio.
| Factor | Impacto | Resultado |
|---|---|---|
| Certeza de permanencia en el índice | Eliminación de ventas forzadas | Estabilización del precio de la acción |
| Acceso a fondos pasivos | Se mantienen más de 15 000 millones de dólares en flujos institucionales | Soporte del precio asegurado |
| Validación regulatoria | Legitimidad confirmada del modelo DAT | Confianza inversora recuperada |
| Recuperación del valor empresarial | Valor empresarial de MSTR en el 101 % de las tenencias en BTC | Soporte a la valoración |
El alza inmediata del 5 % reflejó el incremento de la acción de MicroStrategy tras el alivio generado por la decisión de MSCI, pero el verdadero significado residía en la tranquilidad psicológica para los inversores en criptomonedas que evalúan acciones de Bitcoin a través de vehículos de renta variable tradicionales. Los inversores informados sabían que la exclusión habría obligado a los fondos indexados pasivos a vender sin respetar criterios de valoración, provocando un shock de oferta artificial ajeno a los fundamentales. Al mantener la inclusión, MSCI eliminó ese riesgo extremo que deprimía la cotización de Strategy, pese a sus relevantes tenencias de Bitcoin. La decisión validó el cálculo del valor empresarial que explica por qué la acción de MSTR sube tras la decisión de MSCI: al aumentar la certeza de inclusión, la acción gana atractivo para institucionales previamente limitados por la metodología del índice. Este repunte de alivio también mostró que el mercado reconoce la madurez y adopción de las estrategias de tesorería de activos digitales, justificando su presencia permanente en cartera y no solo una exposición puntual.
La relación entre la acción de MSTR y la evolución del precio de Bitcoin es una de las correlaciones más directas en el mercado bursátil, creando un instrumento híbrido que refleja tanto la exposición a Bitcoin como los factores de valoración propios de la empresa. El valor empresarial de Strategy, situado en el 101 % de sus tenencias en Bitcoin, evidencia cómo el mercado vincula el precio de la acción a los activos digitales subyacentes, otorgando escasa prima a la gestión o estructura corporativa. Esta arquitectura implica que el rendimiento bursátil de MSTR depende, en última instancia, de la tendencia de Bitcoin, independientemente de las condiciones generales del mercado o las valoraciones tradicionales.
Los inversores que acceden a acciones cripto mediante el índice MSCI compran, en esencia, apalancamiento sobre Bitcoin en un formato regulado. Cuando Bitcoin se fortalece, MSTR suele batir a las acciones tradicionales gracias a su exposición concentrada en activos digitales. Por el contrario, la debilidad de Bitcoin genera más presión bajista sobre las acciones de Strategy que sobre los índices generales. La experiencia de 2025 lo dejó claro: la presión vendedora sobre Bitcoin durante la debilidad del mercado cripto coincidió con una caída del 50 % en la acción de MSTR, demostrando que el apalancamiento funciona a ambos lados. Para los institucionales que se preguntan por qué la acción de MSTR sube tras la decisión de MSCI, entender esta correlación es clave, ya que la inclusión en el índice simplemente mantiene el vehículo necesario para ello. MSCI no alteró la exposición fundamental de Strategy a la volatilidad de Bitcoin: mantuvo la estructura que permite el acceso a Bitcoin a través del mercado bursátil. Esto es relevante porque los fondos indexados pasivos pueden ahora seguir manteniendo posiciones en MSTR sabiendo que no se verán forzados a vender por cuestiones regulatorias, permitiendo que la correlación con Bitcoin funcione sin interferencias. El repunte posterior al anuncio de MSCI refleja la preservación de este mecanismo de apalancamiento, más que una mejora en los fundamentales de Strategy.
Aunque el foco mediático estuvo en la inclusión en MSCI, el verdadero riesgo para los accionistas de MSTR es la posible desvinculación de la acción respecto a las valoraciones de Bitcoin, un escenario que podría ser mucho más perjudicial que la salida del índice. Actualmente, el valor empresarial de Strategy, cercano al 101 % de sus tenencias en Bitcoin, refleja una alineación casi perfecta, ofreciendo a los inversores una exposición pura a Bitcoin en formato de renta variable. Sin embargo, si cambian las condiciones de mercado o la competencia, esa prima podría reducirse o invertirse, provocando un peor comportamiento que Bitcoin.
Si la acción se desvincula de Bitcoin, MSTR perdería su principal tesis de inversión y pasaría a ser una compañía tradicional de software o servicios financieros. El contexto histórico es relevante: Strategy multiplicó su cotización por 30 tras iniciar la compra de Bitcoin en 2020, pero después sufrió fuertes correcciones a medida que cambiaba la percepción sobre las estrategias de tesorería de activos digitales. Los flujos de fondos pasivos son esenciales para su valoración, como señaló el director de estrategia de Bitcoin de Capital B, que consideró "bastante importante" la cantidad de acciones de Strategy en manos de fondos pasivos para su acceso a capital. La exclusión del índice habría puesto en peligro esa posición en fondos pasivos, generando ventas forzadas que la decisión de MSCI evitó. Sin embargo, la amenaza más sutil es la desvinculación gradual: los fondos pasivos mantienen MSTR en los índices, aunque la acción cotice con un descuento creciente respecto al valor de los Bitcoin subyacentes. Esto puede ocurrir si la confianza institucional en las estrategias de tesorería de activos digitales se debilita, si la regulación se endurece para las tenencias de Bitcoin en cotizadas o si aparecen vehículos alternativos que permitan mejor exposición a Bitcoin sin apalancamiento. La decisión de MSCI resuelve la preocupación sobre la permanencia en el índice, pero no protege contra la pérdida de valor fundamental si el mercado cuestiona la prima de Strategy sobre sus tenencias en Bitcoin. Para quienes siguen las novedades sobre acciones de Bitcoin en los índices MSCI, es clave distinguir entre certeza de inclusión y alineación de valoraciones: son riesgos independientes que exigen un seguimiento y una gestión estratégica propia.











